No soy de muchas palabras.
Hay muy poco que contar.
Las cosas se cuentan solas.
Sólo hay que saber mirar.
Las cosas se cuentan solas.
Sólo hay que saber mirar…
Para que no se descubra su verdadero contenido, el maquillaje “progresista” debe ser retocado diariamente y máxime en el contexto de una crisis de dimensiones mundiales porque corre el riesgo de desdibujarse si no se cuidan las formas…
“Integremos” o hablemos de integración que suena bien y sensible...
Se habla de “políticas de integración”, se proclama la necesidad de “integrar”, se discuten medidas “integradoras”, pero... ¿para quiénes? ¿para integrar qué...?
Se realizan “cumbres” que llegan a acuerdos que no favorecen en nada a los que deben y necesitan ser “integrados”, se firman convenios que, por sobre todo, desintegran lo que se pretende integrar... Es la aparente “preocupación” que estos gobiernos manifiestan públicamente, pero que materialmente siguen la línea de este sistema, sin salirse de él ni un renglón.
Los que accedieron a cargos gubernamentales con disertaciones de derecha, que sumaron votos prometiendo combatir la inseguridad aplicando la mano dura y que arengaron con frases como: “El siglo de los derechos humanos terminó” no sólo no tienen esta “preocupación” discursiva, sino que son coherentes con su ideología.
Actualmente en la Ciudad de Buenos Aires, congruentemente con la mano dura prometida, hay una desintegración más acentuada que antes de las políticas sociales, sanitarias, educacionales, etc. llevadas a cabo de manera conciente y estudiada:
Educación:
· Se dieron de baja más de la mitad de las becas (30.000 aproximadamente) dirigidas a los estudiantes de sectores más vulnerables. La deserción escolar parte, principalmente, de las condiciones socioeconómicas de las familias. Privar de estas becas viola el derecho inalienable de acceder a la educación.
· Se hicieron oídos sordos al reclamo docente para lograr no sólo mejoras salariales, sino también para garantizar la seguridad de los niños, adolescentes y adultos que transitan las escuelas porteñas, ya que la infraestructura mínima no está cubierta (falta de servicios, falta de desinfección, falta de mantenimiento, etc.). Esta sordera llevó a que miles de estudiantes perdieran días de clases, afectando nuevamente su derecho a recibir educación…
· Se desmanteló la escuela “Isauro Arancibia” que brindaba educación y capacitación en oficios a niños y adolescentes en situación de calle. La posibilidad de acceder a una formación que garantice una salida laboral para el futuro se vio truncada cuando se dieron de baja los talleres. Se anuncia que se reasignarán los docentes a otros centros educativos. La problemática de niños y adolescentes mendigando en las calles, robando o drogándose, es algo que en la ciudad, al menos a los que la gobiernan, no les preocupa…
· Se determinó que los directores de escuelas primarias decidieran de manera individual cuándo dar fin al ciclo lectivo 2008 considerando los días que tuvieron de paro y las “pérdidas” en su formación que pudieron tener los alumnos...
Salud:
· Se licitó el abastecimiento a hospitales públicos y salas de atención primarias, se otorgaron esas licitaciones a empresas que no dan abasto para cubrir la demanda, lo cual genera un desabastecimiento generalizado y permanente de insumos y medicación.
· Se favorece la discriminación, pues se decidió, como política de atención universal en todos los centros de salud de la ciudad, la no atención a personas que tengan residencia en el conurbano bonaerense o en el interior.
· Se ejecutó sólo el 12.4% del presupuesto destinado a refacciones de hospitales, lo cual lleva a una situación crítica que afecta a pacientes y personal en muchos nosocomios.
· Desde principios de año y, como fondo, el proyecto de cierre de los hospitales Borda y Moyano, no se cumplimentaron las obras que se habían iniciado en esos centros, exponiendo a los pacientes internados al hacinamiento. Entre otras cosas, también hay un severo faltante de personal médico que no se cubre, justamente por el mencionado proyecto de cierre de ambos nosocomios.
Cultura:
· Se cerraron salas culturales y talleres (programa cultural en barrios) dejando a docentes sin su fuente de trabajo y a miles de niños, adolescentes y adultos sin la posibilidad de acceder a la formación cultural que, entre otras cosas, también es un derecho…
Minoridad:
· Ante la ineptitud de su predecesora, asumió la nueva directora de niñez y adolescencia. La nueva gestora y encargada de garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes en ciudad es la Dra. Vanesa Wolanik quien, como experiencia en el área, cuenta sólo con haber sido una de las abogadas del plantel de Boca Juniors...
· Se redujo a doce el plantel de acompañantes hospitalarios de la ciudad para niños que no tienen familia y se encuentran conviviendo en hogares o centros de atención, los cuales suman mas de 400…
· Hay sólo dos camionetas en uso del programa BAP (Buenos Aires PRESENTE) que patrullan la ciudad. Son las mismas que se utilizan para trasladar los niños y adolescentes que estén en situación de riesgo y vulnerabilidad a centros de atención.
· Se cerraron doce hogares convivenciales que albergaban entre quince y treinta niños y adolescentes cada uno. La mayoría de esos niños hoy están de nuevo en la calle…
Deportes:
· Se cerró el programa de deportes que dictaba clases gratuitas en polideportivos de la ciudad. A este dispositivo accedían niños, adolescentes, adultos y ancianos.
Recreación:
· Se redujeron 5.000 vacantes de las colonias de verano a las que acceden los niños de menores recursos o hijos de padres que trabajan. Paralelamente y por el cierre de polideportivos, los lugares en los que se podrá acceder a este servicio, quedaron reducidos a sólo tres...
Infraestructura:
· Con la excusa de realizar obras de “infraestructura”, pero con la decisión política de hacer desaparecer la Villa 31bis (en primera instancia ya que luego vendrán otras…) se arremetió contra los vecinos de ese barrio, reprimiéndolos y no ofreciendo ningún tipo de respuesta acerca de su insegura situación (falta de vivienda, posibilidad de subsidios, etc.).
· Las obras de ampliación de las líneas de subte están paradas, a pesar de que se había anunciado la inauguración de nuevas estaciones para marzo del año en curso.
· Las mejoras en los desagües pluviales, que llevan a un caos de inundación a la ciudad cada vez que llueve, hasta la fecha no se realizaron.
Si se contempla que la Legislatura aprobó tres ampliaciones de fondos adicionales para el presupuesto de este año y que esta gestión cuenta con la mayor partida presupuestaria de los últimos veinte, queda en evidencia que es otra decisión política no continuar ni profundizar estas obras y servicios públicos.
Al igual que otras ciudades y pueblos del país, la “privilegiada” Buenos Aires, ombligo obligatorio nacional, está siendo sometida a la política de la exclusión para todos aquellos que tienen menos recursos y posibilidades, fundamentalmente niños y ancianos. Es que Macri aspira a mucho más que esconder los pobres debajo de la alfombra: está decidido a expulsarlos de una Ciudad que él sueña como una empresa turística para extranjeros...
Es hora de que comencemos a pensarnos como un solo país, teniendo en cuenta que el azote de la exclusión, también acecha en las grandes urbes.
Susana González
