domingo, 26 de abril de 2009

EDITORIAL

EL COMBATIENTE Nº34
Enero - Febrero - Marzo 2009


SITUACIÓN NACIONAL

Dar comienzo a un análisis sobre la situación en nuestro país que no sea repetitivo, pero que tampoco se asemeje a esos “análisis” a los que nos tienen acostumbrados los escribas y periodistas de la decadente y travestida burguesía “nacional” e internacional que anidan en nuestro país -que más que análisis se asemejan a virulentas chupadas de medias- es, por lo menos, un desafío.

Pululan los mercenarios de las letras y la “comunicación”, que más que comunicación se parece a incomunicación por lo retorcido, lo mentiroso y porque no tienen la más mínima vergüenza. Hacer nombres sería un ocioso ejercicio y tendríamos que llenar más de una carilla... Estos mercenarios repetían hasta el cansancio, una y otra vez, la necesidad de “humanizar el capital” y que sólo era una crisis del “modelo”. Ayer, negaban la existencia de la crisis del capitalismo tal como negaban los crímenes de la dictadura... Hoy, saturan los medios escritos, orales y visuales con la existencia de lo que ayer negaban: la crisis internacional. Continúan batiendo el parche de la “inseguridad” hasta el hartazgo, pero esconden las causas de tal fenómeno y se hacen eco (aparentando estar en desacuerdo) de lo dicho quien ellos caracterizan como una “gran diva” y le dan status de gran importancia. LAMENTABLE. Horas de pantalla para los dichos de un técnico sobre otro al cual catalogan de ídolo. MAS LAMENTABLE AÚN. Pero… ése es el nivel del periodismo, de las comunicaciones y de los análisis. Todavía, como si fueran pocas los mediocres y los obsecuentes, más lamentables son los analistas políticos y mucho más los que “analizan” la economía...

Les falta una posición de clase. Son desclasados.

El vendaval de la crisis económica mundial, más precisamente la crisis de la burguesía financiera imperialista, azota con fuerza inusitada el territorio de todos los países periféricos, aunque todavía no se manifiestan con verdadera crudeza los efectos devastadores que trae consigo. Algunos sostienen que la burguesía se va a unir para enfrentar los efectos de la crisis. Esta aseveración nos parece aventurada y fuera de la realidad histórica como también de la realidad actual.

Debemos partir de cómo actuaron en la década 1930-1940, sin obviar la división de la oligarquía ganadera entre criadores e invernadores y sus relaciones comerciales con el imperialismo de turno. La más rancia oligarquía agroganadera es el sector de la burguesía que más claros tiene sus intereses. Por eso fue capaz de sobrevivir e imponer a TODOS los gobiernos su impronta y, cuando no lo pudo hacer “por las buenas”, lo hizo con su partido: EL PARTIDO MILITAR. Así inició con Federico Pinedo el plan de “sustitución de importaciones”, allá por el ’32; así firmó el Tratado Roca- Runciman; para mantener en secreto sus sucios negociados asesinó al Senador Bordabehere en el intento de asesinar al Senador Lisandro de La Torre. Antes había derrocado a Don Hipólito Irigoyen. Fue y es, bajo otras formas, el más firme socio del imperialismo de turno. Es la hacedora de TODOS los golpes militares y la traba más portentosa para cualquier intento de desarrollar el país de forma independiente. Por eso, hablar de UNIDAD DE LA BURGUESÍA, cuando menos, es un auto engaño.

Hoy, dueña de las extensas y mejores tierras del país y devenida en burguesía financiera, es el sector hegemónico de la burguesía argentina. Esta hegemonía, que desde que Argentina se convirtió en Nación -más precisamente, desde que desplazó a la burguesía comercial portuaria, entrelazando sus intereses con el sector desplazado-, nunca fue puesta en peligro por ninguna facción de la burguesía, ni siquiera durante los primeros gobiernos peronistas. Es más, el desarrollo industrial limitado y deformado le fue funcional a sus intereses. Para ampliar y consolidar su hegemonía no trepida en aplicar ningún método, aún los más sanguinarios: liquidó y sembró el terror entre los activistas sindicales, políticos y sociales a partir de 1973. Primero, con las tres A, organizadas y comandadas por Perón; luego, con el Partido Militar dueño del aparato del Estado. Es el sector más lúcido de la burguesía. Sabía y sabe que ninguna facción de su clase puede encabezar -y mucho menos dirigir- un proceso de desarrollo capitalista independiente... Ninguno tiene la fuerza (por sí mismo) para forzar ni siquiera la revolución democrático burguesa en el campo. El peronismo amagó, pero no quiso ni pudo hacerlo porque su enemigo no era esa facción de la burguesía, sino el proletariado. El peligro no era la revolución democrático burguesa, era el comunismo... Ése es el punto en el que esencialmente coinciden, como pertenecientes a la misma clase, la dirigencia política del peronismo y la vieja y nueva burguesía campesinofinanciera. Todos los “enfrentamientos” que aparecen son de FORMAS, nada esencial. El real, el verdadero, el esencial enfrentamiento es con los intereses del proletariado. Y esta burguesía sabe que más tarde o más temprano tendrá que medir fuerza con el proletariado y sus aliados. Sabe que la propiedad privada de la tierra será borrada de la faz de la tierra. Los otros sectores de la burguesía también lo saben.

Con los gobiernos “democráticos” que se sucedieron después de 1983, lejos de perder esa hegemonía, la consolidó. Los “blanqueos de capitales”, las “estatizaciones de sus deudas externas”, su invariable tendencia a evadir impuestos (nunca castigados, siempre premiadas con las medidas estatales), demuestran hasta dónde llegan sus impunidades. Y los charlatanes, autodenominados “periodistas” ayudan planteando “la lucha del campo”. Nunca dirán “los dueños de los campos” o, los patrones del campo y mucho menos la oligarquía y su claque. ¿Que culpa tiene la tierra, en lo que hacen sus dueños? Dijimos que la vieja y nueva oligarquía campesino- financiera, la gran burguesía campesina, los latifundistas, la aristocracia de la bosta -como la tildara Sarmiento- no está midiendo fuerzas con un gobierno que no puede ni siquiera pellizcarle una pizca sus intereses. Está midiendo fuerzas, tratando de intimidar al proletariado y le está disputando los sectores que vacilan y vacilarán entre los dos: la pequeña burguesía urbana y rural. Repetimos: la enorme miopía, la inmensa impunidad frente a sus actos, los hizo rechazar la Resolución 125. En realidad, también lo dijimos, era beneficiosa para todos ellos, pero más aún, para quien detenta el poder: la Sociedad Rural. La estupidez y miopía de la Sociedad Rural Argentina (SRA) hizo que ahora peleen por lo que se les otorgaba sin pelea. No es muy simple ver lo que subyace, si no que lo digan los “iluminados” de Vilma Ripoll y de Otto Vargas que les sirvieron de claque a quienes ensangrentaron y ensangrentarán al país nuevamente con sangre del proletariado argentino.

¿En qué andan los oligarcas terratenientes financistas y sus claques...? Tratando de aumentar en cantidad sus claques, porque ellos saben y están convencidos de que es lo que tienen que hacer. A nadie puede ni debe caberle ninguna duda. Ya lo dijimos: que hayan salido a las rutas, como el más plebeyo piquetero, no es un signo de fuerza, es un signo de debilidad. Que peleen por algo que ya tenían, pero que rechazaron, es una paradoja. ¿Qué subyace? ¿En qué consiste su debilidad? Creemos que la victoria que lograron con el terrorismo de estado ha sido una victoria a “lo Pirro”. No le quedaron reservas para otra batalla en la guerra de clases. Si bien el proletariado fue derrotado, seguramente recompondrá sus fuerzas, pero a la burguesía le será un tanto más difícil recomponer el Partido Militar.

Tiene que recomponer la confianza que tuvieron en ella los sectores que tienen intereses contradictorios y excluyentes, que sólo siguen sus propias estupideces ante la ausencia de las masas movilizadas y la carencia de una política de unidad que solamente puede crecer al calor de esas movilizaciones. Esa recomposición de la confianza en ellas es el objetivo no confesado de las SRA, CRA, CARBAP. Sería lamentable si las Federaciones Agrarias también persiguieran lo mismo porque implotarían. Los tres primeros, a pesar de sus diferencias, buscan “resucitar” el viejo Partido Conservador junto con sectores desprendidos del PJ y de la UCR, tales como Duhalde, Felipe Solá, Cleto Cobos y otros personajes de similares cataduras, con el apoyo intelectual de los fascistas Massot, el rabino Bergman, Noguera -que fuera el publicista “estrella” de Cavallo, Menem, y López Murphy-. La burguesía en crisis siempre vuelve a los caminos ya transitados y a los símbolos ya usados: es incapaz de crear cosas nuevas porque su base material no tiene vigencia histórica: están muertas, ya no son necesarias y están maduras para el cambio.

Otro ocho de marzo ha pasado y el proletariado no ha reivindicado el Día de la Mujer Proletaria... Otra fecha que nos fue arrebatada y transformada en una reivindicación de género y vaciada de contenido de clase. Porque hay mujeres proletarias y mujeres burguesas y no debemos ni podemos confundir a una viuda Herrera de Noble, una Amalia Fortabat, una Hillary Clinton o una Carla de Sarkozi, con las humildes amas de casa, las obreras de fábricas, las trabajadoras, nuestras compañeras.

También se aproxima el 24 de marzo... 33 años del día del golpe más sanguinario de nuestra patria...

Los índices de mortandad infantil son tabú del que no se hace mención; el hambre y la miseria se esconden bajo mentirosas estadísticas; la desocupación se enseñorea mientras el gobierno de la burguesía financiera afirma que baja; Julio López sigue desaparecido por segunda vez... Los planes económicos continúan siendo la prolongación del plan económico de la dictadura militar y Martinez de Hoz, Sigaut, Krieger Vasena, Domingo Cavallo, Machinea, Duhalde, Menem, De la Rúa y todos los ladrones y asesinos siguen en libertad, mientras tanton cinco obreros de Las Heras estuvieron presos durante tres años y hay cinco mil procesados por protestar contra las injusticias...


¡Y este gobierno se llama, a sí mismo, el gobierno de los “derechos humanos”! Videla, Massera y tantos otros en cárceles de lujo; se mantienen relaciones diplomáticas con los que perpetran genocidio contra el pueblo Palestino; en fin, nada ha cambiado en esencia, sólo algunas formas. La corrupción forma parte de las instituciones; se otorgan créditos, que no benefician a los jubilados, con el dinero de los jubilados para beneficiar y premiar a grandes empresarios salvándolos de pérdidas...

Nuestro futuro inmediato nos encontrará enfrentando más ajustes y más tarifazos.

La tormenta se aproxima y nos dicen -nos quieren hacer creer- que estamos “blindados”, “cubiertos”... ¿Qué debemos esperar los proletarios...? Tarifazos como los que se firmaron en octubre de 2008 y se aplicaron en enero de 2009. Ante la protesta por los aumentos y mientras las empresas proveedoras de servicios eran fielmente custodiadas por la gendarmería, los plumíferos, “comunicadores”, “analistas” y periodistas, no trataron estas medidas como noticias importantes en casi ningún medio. En los diarios fueron a parar a las páginas secundarias y en la televisión fueron sólo menciones minúsculas mientras continuaban, en primer plano, las noticias de la “inseguridad”. Por lo tanto, y como estamos acostumbrados, las variables de ajustes para la patronal serán nuestros salarios y puestos de trabajo. Ajustarán nuestros cinturones, pero no los suyos. Ya vemos lo que ocurre con los docentes: los acusan de tomar de rehenes a nuestros hijos, pero no revisan los planes del gobierno. Los “campeones de la democracia” (el periodismo en general), se comportan como enanos fascistas, acicateando para que se les niegue el Derecho de Huelga a los maestros y profesores hoy. Mañana lo harán con todos nosotros...

La confusión es tan, pero tan grande… que nos lleva a pensar ¿será confusión...? Y nadie está exento. Cuesta creer que militantes con experiencia sostengan consignas como “que la crisis la paguen los capitalistas”. Capitalistas, en plural, significa creer que hay más de un sistema capitalista. Porque capitalismo es un sistema y capitalista sería describir lo que convive dentro de ese sistema. Los que conviven dentro del sistema capitalista y lo conforman como una unidad de contrarios son las dos clases fundamentales: burguesía y proletariado. Siguiendo la línea de pensamiento de la consigna, deberíamos concluir que la crisis la paguemos todos. Que no estaría mal si no fuera que es muy injusto... Y, como decían las abuelas, el hilo se corta por lo más delgado. Lo más delgado en el sistema capitalista es el proletariado porque el PODER lo tiene la burguesía. Creemos que no es justo que la paguemos nosotros. ¡Que la paguen los burgueses!

El 24 de marzo marcharemos, como todos los 24 de marzo, con todo nuestro entusiasmo militante y respeto hacia todos los compañeros que nos antecedieron.

Otro tema peliagudo que se ha planteado desde hace unos días: el adelanto de las elecciones. Creemos que deberíamos enmarcarla en la inminencia de un desenlace de la crisis capitalista. Nos parece que el gobierno de la burguesía financiera nativa está mirando un poco más lejos que los miopes y… en el país de los ciegos….el tuerto es rey. Pretende lograr algo imposible en una misión imposible: unir a toda la burguesía para enfrentar las futuras movilizaciones de las masas. Es una misión imposible por mucha razones, pero fundamentalmente porque la burguesía es anárquica y tratará de salvarse a través del reino del “sálvese quien pueda”, no va a resignar nada de sus ganancias y privilegios y en eso radica SU GRAN DEBILIDAD. Todo está sujeto al desarrollo de la lucha de clases. Lo seguro es que las condiciones de vida y existencia empeorarán rápidamente y ninguna clase se suicida, EL PROLETARIADO TAMPOCO.

Debemos estar muy atentos para intervenir, siempre sin aparatear, sin poner siglas por delante, siempre garantizando que todos hablen y sean escuchados. Debemos evitar soluciones que no provengan de los trabajadores y que sean aquellas que ellos mismos estén dispuestos a encarar. Debemos estar siempre dispuestos a ir hasta donde todos vayan y un poco más allá. No creemos que sean batallas decisivas, pero debemos garantizar que no se pierdan. De esta manera estaremos en mejores condiciones para las próximas...


Carlos Ponce de Leon
24 de Marzo de 2009

SITUACIÓN INTERNACIONAL

LAS ILUCIONES SON ESO: ILUCIONES

La burguesía imperialista se debate, como todas las burguesías del mundo periférico y de las castas dirigentes de algunos mal llamados ex países “socialistas”, en la profunda crisis que jamás hayan sufrido.

No queda ningún plumífero ni “analista” a su servicio que niegue una verdad tan celosamente oculta a los ojos del proletariado mundial: la crisis golpea dolorosamente en las espaldas del mundo del trabajo. Ése es el objetivo central de toda la burguesía y de esas castas que heredaron el poder de los Partidos Comunistas, luego de un proceso de profunda corrupción: descargar sobre las espaldas del proletariado todos los efectos de SUS CRISIS. DESTRUIR FUERZAS PRODUCTIVAS es la consigna principal, es la orden del día porque vaciamiento de empresas, fusiones, despidos masivos, no tan masivos y a cuentagotas, significan nada más y nada menos que destrucción de fuerzas productivas. Pero también implican que la economía de “casino” comienza a “sincerarse” con la economía “real”.

Comienza a verse con claridad que la producción de mercancías es mucho menor que la existencia de los medios de cambio circulantes, que las deudas son muchísimo más grandes que la capacidad de pago.

Ya se está reconociendo la posibilidad de que cuatro países europeos, España, Irlanda, Grecia y Portugal, entren en cesación de pagos. De ser así, es muy probable, que muchos otros sufran caídas estrepitosas en el valor de sus bonos de deuda, lo que constituiría el paso decisivo hacia la cesación de pagos.

De lo que parece no percatarse la burguesía, cuando compara esta crisis con la de 1929, es que han habido profundos cambios, tanto en profundidad como en extensión; que el carácter anárquico de su producción ha empeorado de forma inimaginable; el capitalismo ha penetrado hasta en el último rincón del planeta convirtiendo en mercancía hasta los más íntimos sentimientos del ser humano; que de esta situación sólo se sale con cambios verdaderamente radicales que trastoquen todos los valores y creencias que ha sostenido hasta aquí al sistema más inhumano que ha construido la humanidad.

La confianza en lo hasta aquí conocido está encaminándose hacia un descreimiento en todo lo que ha sostenido la burguesía. Esa confianza empieza a romperse. El ansia de progreso, que anima a todo el proletariado, es el peor enemigo que enfrentará en poco tiempo la burguesía imperialista, todas las burguesías asociadas en el mundo y esas castas corrompidas. He aquí el verdadero enemigo que la la clase dominante tendrá que enfrentar. He aquí la verdadera razón de sus desvelos. Éste es el verdadero enemigo, su histórico enterrador...

Los terroristas que la propia burguesía armó, arma y financia, justificaron el armamentismo, el aumento de presupuestos y personal de las fuerzas represivas, las leyes más duras y “antiterroristas”, las invasiones para rapiñar. Creó un estado de permanente inseguridad y lo convirtió en política de estado para mantener a la defensiva a los proletarios en el mundo entero.

Fue la clase dominante la que sembró drogas por todo el mundo para neutralizar y eliminar a la juventud como hizo y hace con el alcohol y el “gatillo fácil”, todas políticas a las que les dio el rango de políticas de estado.

Dejó en la pobreza a las dos terceras parte de los habitantes del mundo y sembró y siembra por todo el planeta enfermedades como el SIDA, que salió de sus laboratorios creados para la guerra bacteriológica. Ya no solamente se trata de que la burguesía “no puede solucionar los problemas de la humanidad”, sino de que hay que terminar con una política mundial destinada a eliminar a, por lo menos, una tercera parte de la población mundial.

Las burguesías se están armando contra el proletariado mundial. El peligro de las guerras contrainsurgentes es tan real como la posibilidad de una guerra imperialista para forzar un nuevo reparto del mundo. Los trabajadores están mostrando indicios de que están dispuestos a enfrentar la difícil situación.

Como si esto no fuera suficiente, subrepticiamente, se ha ido expresando una tendencia histórica del capitalismo por la cual, cuando la definió, Don Carlos Marx lo trataron de loco: la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, que consiste en la disminución del capital variable y el aumento del capital fijo. Algo que simplemente se debe a la incorporación de tecnología a las unidades de producción que produce, por un lado, un elevado aumento de los ritmos de producción y, por el otro, una extensa expulsión de trabajadores; el reemplazo de la explotación extensiva por la casi absoluta explotación relativa e intensiva. En otras palabras, se explota a menor cantidad de obreros pero con ritmos de producción intensos. El resultado de esto lo vemos todos los días: una desocupación creciente, por un lado, y, menor cantidad de personas con acceso al consumo, por el otro. Conclusión: empobrecimiento general.

Podemos prever que los proletariados de los países periféricos serán los que soportarán la peor parte. Es así porque su actual situación ya es mala desde el punto de vista de las condiciones laborales con altos niveles de precariedad e inseguridad, con altos índices de desocupación, malas condiciones de alimentación, salud y educación, que se agravarán y llevarán los sufrimientos hasta límites insoportables.

Las posibilidades de recuperación rápida que propagandiza la burguesía son ilusiones. Debemos prepararnos para presenciar un fenómeno de inédita magnitud y que nos obligará a analizar la situación concreta para poder enfrentar cada situación concreta y no atarnos a ningún esquema, a ninguna receta magistral. Deberemos tomar las luchas de las masas para generalizarlas sin inventar nada.

Las ilusiones de la burguesía financiera y no financiera suben y bajan al compás de las subidas y bajadas de los índices bursátiles. Los billones de dólares, euros, yenes, yuanes y demás monedas destinadas al salvataje, en lugar de ayudar a apagar el incendio del sistema capitalista, lo alimenta, tal como si se quisiera apagar un incendio con nafta. El pesimismo cae como un pesado manto y cambia la fecha de la posible “recuperación”. El fin de la crisis fue anunciado primero fue para fines de este año, luego para el año que viene... Nada es seguro. Lo único seguro es que la crisis aún no ha llegado al fondo. Por lo tanto, sus predicciones debemos tomarlas como parte de la campaña para desarmar política e ideológicamente cualquier intento de organización del proletariado. Todos aquellos que reproducen sus ideas no lo hacen de forma inocente e ingenua. A la burguesía financiera imperialista y no imperialista no debemos creerle absolutamente nada: todo lo que sostuvo, sostiene y sostendrá entraña el objetivo de perpetuar su poder.

La asunción de Barack Obama despertó algunas expectativas que, a muy poco de andar, se desmoronaron: se demostró que, por lo menos, son exageradas, que no se respaldan en ninguna base material. Es la continuidad, con otras formas, de la hegemonía de la burguesía financiera imperialista norteamericana. Su política exterior nada ha cambiado ni cambiará. Retirarse de Irak, más allá de lo que se diga, es el reconocimiento de una verdad de perogrullo: los norteamericanos fueron derrotados política y militarmente. Sus acuerdos con la facción sunnita son una clara demostración de ello. Es cuestión de tiempo que aparezcan en la superficie indicios de que las viejas contradicciones siguen latentes y que se desarrollarán en una situación muy distinta a la que existían al momento de la invasión yanqui: los chiítas reclamarán el lugar que esos “acuerdos” no les respetan.

La masacre de mujeres, ancianos y niños no se ha detenido en Irak. Los refuerzos enviados hacia Afganistán demuestran que allí no les va mejor: siguen asesinando mujeres, ancianos y niños a ambos lados de la frontera. Obama no ha renunciado a sumir a la humanidad en un espantoso baño de sangre. Para ello sigue buscando excusas: Irán, por el supuesto “proyecto nuclear militar”, Corea del Norte por el desarrollo balístico, a Rusia con el chantaje de la instalación del “escudo anti-misiles”. Han cambiado las formas, pero no el contenido.

Ha cambiado a la fascista Condoleezza Rice, por la fascista Hillary Clinton, dejando claro que no es un problema de género, sino de clase. Continúa apoyando incondicionalmente a la burguesía y al estado israelí en el genocidio del pueblo palestino y en su campaña de permanente desestabilización del Medio Oriente. Prepara, más allá de las justas medidas para el pueblo norteamericano, el necesario “consenso” para enfrentar la necesaria guerra. El proletariado y el pueblo norteamericano, tal como lo había dejado Bush, no estaba en condiciones… y quién sabe si lo estará para enfrentar una confrontación. Mientras tanto, hace lo posible para dividir y aislar a Rusia de sus posibles aliados y unir a sus potenciales “amigos”. Hacia allí apunta el ofrecimiento, que más que negociación aparenta ser un chantaje, de no instalar el “escudo anti-misíles” por la intervención rusa para que Irán no enriquezca uranio.
La burguesía imperialista norteamericana está empeñada en no “desaparecer” de la historia sin antes bañar en sangre a la humanidad. Por esto, el proletariado mundial debe enarbolar la bandera de llevarla a juicio, en las figuras de sus dirigentes políticos y mandos militares, condenarlos por crímenes de LESA HUMANIDAD y ejecutarlos en público. Está claro que para eso deberemos organizarnos como Partido del Proletariado, derrocarlos y TOMAR EL PODER. Debemos mandarlos a las páginas más viles de la historia de la humanidad, como la página más lúgubre.

El nuevo ocupante de la Casa Blanca no viene a resolver ningún problema que no sea para conveniencia del sector hegemónico de la burguesía imperialista: la burguesía financiera. No lo puede hacer sin llevar adelante un plan que garantice la más descomunal destrucción de fuerzas productivas. Esta premisa no está sujeta a la voluntad de ningún hombre, por más poderoso que sea, ni a ningún grupo de hombres; es una LEY DEL CAPITALISMO: DESTRUIR, PARA RECOMENZAR UN NUEVO CICLO. La posibilidad de que esto suceda no depende de cuentas matemáticas ni contabilidades. Ni siquiera de dinero... Depende, por un lado, de la capacidad de engaño y organización de la burguesía para lograr consenso en las masas proletarias y, por el otro, y de la capacidad de lucha, conciencia, organización y disposición del proletariado para derrocar a su enemigo y tomar el poder político. No hay ningún “destino escrito” como nos quieren hacer creer los plumíferos, analistas y mercenarios del sistema imperialista. No hay mesías: son las masas movilizadas las que destacarán sus mujeres y hombres más lúcidos y valientes que, con la herramienta del marxismo leninismo, organizados en partidos revolucionarios, las guiarán hacia la toma del poder y la revolución.

Hoy podemos decir que las condiciones materiales para la revolución mundial que delineó Don Carlos Marx, están en la superficie, están dadas. Faltan las condiciones subjetivas que, aunque retrasadas por la derrota general que sufrió el proletariado mundial, están empezando a delinearse. Las ideas nacen de la materia, esas ideas están en un estado de confusión no sólo por la propaganda y la desinformación que “siembra” la burguesía, sino también por la derrota de los Partidos Comunistas que devino en aplastante corrupción de sus dirigentes. Corrupción que tiñó no sólo las prácticas de esos partidos, sino que tergiversó y degradó las ideas y postulados del Comunismo a nivel masivo. El proletariado no quiere este sistema de explotación; pero tampoco quiere el “Socialismo real”. Seguramente no lo conoce… pero porque las dirigencias de esos partidos, luego de la muerte de Lenín, no practicaban políticas socialistas. Prefirieron las prácticas burguesas: componendas y decisiones a las espaldas de sus pueblos; sueldos y privilegios que los hacía aparecer “por encima” y diferentes a sus proletarios. Se aferraron a los puestos de dirigentes, promoviendo a “sus amigos” y no a quienes eran y son los mejores. Nada diferente a los burgueses...

Para muestra, un botón: El Partido Comunista Cubano es un Partido que toma las decisiones de forma colectiva. Por lo tanto define sus políticas y debería elegir a los hombres o mujeres más idóneas para llevarlas adelante. Consecuentemente, debemos pensar que Pérez Roque y Carlos Lage fueron elegidos colectivamente para llevar adelante una tarea colectiva. El Partido decide cambiar su política, mejor dicho la dirección del Partido decide, algo que es incorrecto porque el único órgano soberano que puede cambiar la política es el Congreso, pero… ya está, la cambiaron… aunque no sepamos en qué consisten esos cambios. Es correcto que luego de una evaluación se decida que esos dos hombres ya no sean los más adecuados para llevar adelante la nueva política y se opte por cambiarlos. Lo que no es correcto es lo que hizo Fidel Castro -y no es la primera vez- de salir a crucificarlos públicamente con críticas nebulosas que más se parecen al ejercicio del terrorismo ideológico que a una crítica. Y lo más lamentable de todo es que los funcionarios acepten ese manoseo que nada, absolutamente nada, tiene que ver con la práctica de los revolucionarios. Es una duda sobre cómo y a quién se le hace justicia en el PCC. Estas prácticas no son una excepción. Lamentablemente, debemos reconocer con mucha vergüenza, son prácticas generalizadas en muchos Partidos Comunistas. Pero la práctica que más duele es la del abandono de las ideas de la Revolución y la propaganda en favor de personajes que nada tienen ni quieren tener que ver con la Revolución Socialista y que son las máscaras del último cruel engaño para los proletarios y los pueblos sufrientes de Latinoamérica...
Estas son las paradojas que se crean cuando un partido se apodera de la administración del Estado y confunde política de Estado con política partidaria y viceversa. El rol del Estado y el rol del Partido Revolucionario son diferentes. Creemos que el papel del Estado, en manos del proletariado y sus aliados, será para beneficio de todos los que no se enrolen en el partido, pero que están de acuerdo y trabajen para la revolución, un debate y una discusión que tienda a democratizar la sociedad, por un lado y siente las bases de la función del Partido Revolucionario luego de la toma del Poder, por el otro.

Siguiendo a los clásicos Marx, Engels, Lenín, creemos que son las masas, dirigidas por el Partido, quienes toman el poder. Que la construcción del socialismo es obra de todo el proletariado y sus aliados y que el partido no es TODO el proletariado y mucho menos es el representante de los aliados. Por lo tanto, arrogarse la representación de todos es, cuando menos, un atentado a la democracia proletaria. Así sea con las mejores intenciones. Recordar que “de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno”...

Las burguesías imperialistas japonesa y europea también están en grandes dificultades. Japón ha reconocido oficialmente que su economía ha entrado en recesión. Tardío reconocimiento, pues su economía hace, por lo menos, una década que viene con grandes problemas y fue la primera que trató de aplicar recetas keynesianas que, por supuesto, no resistieron ni dieron los resultados que se esperaban. La burguesía japonesa desde hace tiempo que viene invirtiendo su excedentes de capital en grandes obras públicas. Hoy debe reconocer que los índices de desocupación crecen aceleradamente. Por ahora, la desocupación recae sobre los trabajadores en situación de precariedad, pero no tardará en recaer sobre todos los trabajadores en general. El fenómeno de la desocupación genera expulsión de esos trabajadores de las viviendas que son propiedad de las empresas. Por lo tanto, van a vivir en carpas en los espacios públicos y se alimentan de “ollas populares”. Japón es la economía asiática más desarrollada y fue un “ejemplo” para el mundo capitalista, no sólo por su crecimiento, sino también por las tasas de ocupación y disciplina laboral. Nada nuevo, la burguesía japonesa es como cualquier burguesía: explota y despide a SU conveniencia.

¿Dónde están Los derechos de los trabajadores que “defendía” en las Naciones Unidas...? Parece que la crisis sume a las burguesías en un profundo estado de amnesia ¡Que conveniente!

Todos aquellos que se atropellaban por ingresar en la Unión Europea buscando la quimera del euro, hoy están inmersos en un gran desconcierto. Han gastado en una moneda que hoy no se corresponde con el valor de sus monedas locales y mucho menos con su capacidad de producción.

Gran Bretaña, Alemania, Bélgica, Francia, Italia, los países más desarrollados de la Unión Europea, ya han entrado en recesión. Sus burguesías luchan a brazo partido por “salvar” SUS bancos y SUS empresas. Por supuesto, no coinciden en casi nada en cómo hacer lo que creen que deben hacer. No serían burgueses si se pudieran poner de acuerdo. La racionalidad lógica no es una de las características de la burguesía y mucho menos cuando se encuentra en una situación crítica. Por el contrario, su sobresaliente carácter anárquico es lo que va a primar en el proceso crítico.
Más allá de las declamaciones, es de prever que se endurecerán las tendencias hacia la defensa de sus producciones y el cierre de sus mercados contra las competencias. Ya cayeron las importaciones desde los países asiáticos y también desde los países que exportan alimentos y materias primas; proceso que inevitablemente se agudizará, junto con la caída de los precios de las producciones primarias. El flujo comercial, necesariamente, va a decaer a niveles muy bajos. No se necesita ser un iluminado para ver cuáles países serán los más perjudicados y cuáles serán los proletarios que escucharán los discursos más chovinistas, pero que sufrirán las inclemencias de la desocupación, el hambre y la miseria que vienen pegados como hermanos siameses. Seremos parte de la “familia” hasta tanto a la burguesía le sea conveniente.

La lucha de clase, que las burguesías imperialistas decretaron triunfalmente que ya no existía, todavía se “mueve”, está viva y lo que es peor para ellas, se está agudizando y muestra un muy buen estado de salud. Y si no, que lo digan el gobierno burgués de Grecia y de otros países como Lituania, Eslovenia, Ucrania, etc. No es una cuestión de fe, es una cuestión de confianza en los proletarios y sus aliados de todos los países del mundo. ¡Proletarios del mundo uníos! ¡ORGANIZARSE ES AVANZAR HACIA LA REVOLUCIÓN!

PARA REFLEXIONAR ACERCA DE LA “PROFUNDA IRRACIONALIDAD” DE LA BURGUESÍA Y SU “HUMANO” SISTEMA.

Si tomamos solamente los 700 mil millones de dólares que el gobierno norteamericano destinó para “salvar” a bancos y financieras y los dividimos por los 6.700 millones de habitantes del planeta, nos tocarían 104,47 dólares a cada uno. Pero a estos 104,47 u$s debemos sumarles los que nos correspondería de los miles de millones que destinaron el gobierno de Bush, los Emiratos Árabes, China, Japón, los miles de millones de euros de Europa y llegaríamos a una cifra que rondaría fácilmente los 5 billones. 5 billones destinados a una absoluta minoría, cuando la burguesía se desgañita gritando, en todos los organismos de las Naciones Unidas, que está empeñada en “erradicar la pobreza”... No sólo esto. Si le sumamos los miles y miles de millones que gasta en la industria armamentística (para matarnos a nosotros los pobres) tendremos una cifra de lo que nos corresponde como hacedores de las riquezas, una noción de la inmensa injusticia que sufrimos y de la verdadera dimensión de los valores que producimos los proletarios en el mundo. Tomar conciencia es un primer paso, organizarnos y decidirnos a derrocarlos y tomar el poder es un derecho y una obligación. Nada tenemos para perder, sólo romper las cadenas que nos atan al yugo capitalista.

Mario Roberto Salvatierra

OPINIÓN

1976 – 24 de Marzo - 2009

SOBREVIVIENTES

(A nuestro querido Manuel, que no nació en España...)


En situaciones casi mecánicas, año tras año, las organizaciones de “izquierda” se reúnen para organizar la marcha del 24 de marzo. En esas reuniones, menos el sexo de los ángeles, se discute todo hasta extremos lindantes con la estupidez: las consignas principales son tema de arduas negociaciones porque cada organización pugna porque, inexorablemente, el conjunto heterogéneo adopte aunque sea medio renglón de su “línea”...

Sin embargo, algunos reflexionamos, obligatoriamente, sobre las razones por las cuales marchamos cada año y es entonces cuando nuestra mente y memoria se pueblan de rostros no sólo ausentes, sino con otros de la vida cotidiana, aquellos que han continuado sus vidas a pesar de que por sus cuerpos, por su propia existencia, pasó la dictadura y, con ella, la misma muerte.

Esos sobrevivientes caminan entre nosotros, como cualquiera, pero se diferencian del resto porque en los setenta fueron militantes revolucionarios o guerrilleros de fusil en mano. Pertenecieron a diferentes organizaciones populares: PRT, ERP, MONTONEROS, OCPO, FAL, FAR, FAP y tantas otras. Quedaron vivos por diversas razones: algunos cayeron presos antes de la dictadura del ’76 y con eso, paradójicamente, salvaron sus vidas y no fueron asesinados en su mayoría, aunque hubo algunos que fueron fusilados por aplicación de la “ley de fuga”, o que se “suicidaron” en las cárceles o simplemente desaparecieron una noche cualquiera de sus celdas y sus compañeros no volvieron a saber de ellos.

Otros, salvaron sus vidas porque se fueron del país, en medio de la noche y la barbarie, sólo con lo puesto y dispuestos a volver en cualquier momento hasta que fueran convocados para seguir la lucha... Pero nadie los volvió a convocar y el exilio se fue haciendo cada día más largo y pesado. A medida que pasaban las semanas y con esfuerzo para entender qué estaba sucediendo, comprendieron más tarde que temprano, que ya no podrían volver a continuar nada. Que todo fue aniquilado mientras ellos bosquejaban cómo sobrevivir. Y allí quedaron, varados en países con lenguas desconocidas, con gente que los protegió o delató, dependiendo más de la suerte que de la ideología de los anfitriones. También hubo los que se repartieron por los países latinoamericanos a continuar la lucha como en Nicaragua o El Salvador, por ejemplo. Algunos regresaron, desde todos los continentes, con algarabía en el ’83 con la llegada de “la democracia”, otros quedaron para siempre arraigados sus hijos en tierra ajena y ya sin posibilidades de regreso. Muchos de ellos pasaron hambre, delirio y soledad en los primeros años. Casi todos los que no volvieron siguen mirando nuestro país con la nostalgia del que se promete regresar algún día para quedarse definitivamente...

Pero también hubo otros que no se fueron a ninguna parte y que la causa de su sobrevivencia dentro de las fronteras del país se debe a una noble y heroica razón: sus compañeros de militancia, hoy desaparecidos, no los delataron en la tortura... Estos hombres y mujeres anduvieron de aquí para allá, escondidos en cuevas, en pueblos inhóspitos, en barrios pobres, en grandes urbes, siempre huyendo, con la tenaza en la garganta mientras veían cómo día a día los nombres y rostros de sus compañeros caídos llenaban las rojas páginas de la amarilla prensa de la dictadura. Lentamente, muy lentamente, comenzaron a aparecer como personas cualquiera, sin abrir la boca, cual seres sin pasado que aterrizaban en una sociedad diezmada por la represión de Estado.

Todos estas personas, sobrevivientes directos de la masacre, aún están entre nosotros.

Muchos de ellos son los que con más ahínco han seguido a los genocidas juicio tras juicio, atestiguando, reconstruyendo, investigando. Son los que aún con amenazas dieron los testimonios que, aunque con la tradicional lentitud de la ley burguesa, llevaron a la cárcel a Miguel Etchecolatz y a Christian Von Wernich en La Plata; a Menéndez, Díaz, Lardone, Manzanelli, Padován, Acosta, Rodríguez y Vega en Córdoba; a Carlos Esteban Plá, Víctor David Becerra, Miguel Angel Fernández Gez, Luis Orozco y Juan Carlos Pérez en San Luis. Son los que siguen las causas de la ESMA y Campo de Mayo. Son los que han encontrado la forma de involucrar e involucrarse con abogados, militantes, simpatizantes y luchadores de otras generaciones que colaboraron y colaboran con ellos.

Todas estas personas peinan canas y si no se dedican a los derechos humanos, las veremos manteniendo conductas aprendidas en los ’70 entremezclados en agrupaciones gremiales; en clubes vecinales organizando actividades barriales; en organizaciones sociales y políticas diversas...

Ya no existen aquellas organizaciones madres por las cuales fueron perseguidos, torturados, presos o exiliados. Cada cual ha hecho, desde entonces, lo que ha podido en medio de esa enorme derrota sufrida por ellos como protagonistas principales y por todo el pueblo que aún soporta las consecuencias.

Es cierto que también hay otros sobrevivientes que prestaron y prestan sus traseros miserables para atornillarlos en los cómodos sillones de funcionarios del estado burgués y que gobierno tras gobierno han perdido su dignidad y nuestro respeto acomodando su ideología al mandamás de turno para no perder sus “puestitos”... Para ellos no está dedicada esta nota. Para ellos reservamos nuestra vergüenza y DESPRECIO. El más profundo desprecio.

Sin embargo, cada 24 de marzo no es para recordar a los miserables que se acomodaron defecando el camino de sus compañeros caídos, sino para recordar a todos los que digna y abnegadamente lucharon por un país mejor, más allá de los matices y convicciones que los hicieron integrar las diferentes organizaciones prácticamente tan desaparecidas como sus hacedores.

Es responsabilidad nuestra incorporar en esta fecha a los sobrevivientes. A los ex presos, a los ex exiliados internos, a los ex exiliados del exterior. Porque unos vivieron en cautiverio, maltratados por años y salieron a un mundo que se olvidó de ellos. Otros vivieron el cautiverio del miedo en el propio país, esperando que cualquier día vinieran por ellos, temiendo que la desaparición forzada les saliera al encuentro en cualquier esquina. Otros cambiaron de país, de casa, de costumbres y de idioma sin haberlo elegido y quedaron anclados a la fuerza en tierras extrañas y cuando se habla de exilio, tanto interno como externo, se lo hace a la ligera, sin considerar las consecuencias que dejó en cada uno de ellos.

Todas estas personas son parte de una invisibilidad que ni siquiera se altera los 24 de marzo. La desaparición, como símbolo, se perpetúa en esa invisibilidad. Cada 24 de marzo sólo mencionamos a los desaparecidos, como si dentro de la vida cotidiana los sobrevivientes no existieran y como si no hubieran sido parte de esa historia en la cual los desaparecidos eran sus compañeros... Como si esa historia viva que ellos representan no fuera necesaria para aprender y apelar a ella como referencia.

El resto, los 30.000 compañeros, siempre han estado y siguen estando presentes, pero no habrá memoria viva de nuestro pasado más reciente si todos sus protagonistas no “aparecen” ante nuestros ojos.

A todos ellos, los que se entremezclan recóndita y honestamente en cada organización barrial, social, sindical, política o de derechos humanos, a los que sobrevivieron a la barbarie y se pierden anónimamente entre nosotros, saludamos en este 24 de marzo, porque están vivos, porque son necesarios para las futuras generaciones, porque aún cantan, ríen y empujan...



Amanda Cánepa.

OPINIÓN REGIONAL

an style="font-family:verdana;">Bolivia: situación respecto de la


autodenominada Revoluión Socialista (I).

Bolivia, país del Altiplano sudamericano, cuna de diversas civilizaciones precolombinas, ha sido uno de los territorios que desde su colonización ha sufrido innumerables cambios sociales, con diversos orígenes: políticos, étnicos, raciales, etc., que han hecho del país mediterráneo, un escenario en constante efervescencia.

Desde la caída del Che en 1968 en territorio boliviano, han sido muy diversos los partidos políticos que en el marco de los alternados períodos democráticos, ha intentado asumir la conducción de lo que ellos mismos denominaban “procesos revolucionarios”, que en realidad ninguno ha tenido las características que los pudieran identificar como tales. Pero esta falta de caracterización no significa que no haya habido un movimiento de masas mas que interesante, que se presentaban como aptos para el gran cambio que los sectores proletarios de Bolivia estaban esperando. Pero todo siempre se insinuó y luego se desvaneció por la ausencia de un partido conductor que canalizara las aspiraciones de cambio, y poder así concretarlos.

Ya mas cerca en nuestros días, luego de la hecatombe institucional producida por el derrocamiento de Sánchez de Losada por la acción directa (con más fuerza que organización) de los movimientos sociales campesinos, obreros, mineros, y en general por una amplia pequeña burguesía, que en los diferentes gobiernos y, en especial, en el último, había quedado al margen de los negociados de los gobiernos burgueses con la oligarquía y seudoligarquía oriental, se aceleraron los tiempos que se pedían cambios radicales.

Es que en esas circunstancias, las masas en estado puro cercano a una rebelión, eran las mayorías, y desde sus barricadas, sus líderes, dejaban caer discursos destinados a pintar una situación prerrevolucionaria que en su esencia pretendía la caída del poder económico hegemónico de lo que después se dio en llamar “la media luna” (, es decir los Departamentos (equivalentes a las provincias argentinas) actuales opositores al Gobierno Central conducido por Evo Morales. Y en ese contexto primero acorralaron a Mesa (sucesor y hombre del riñón de Sánchez de Losada) para tratar de arrancarles las reivindicaciones que habían sido las consignas enarboladas en los proceso de lucha previa a la caída de aquel, especialmente la nacionalización de los hidrocarburos, una reforma agraria y asamblea constituyente.

En este plano es de destacar la fuerte participación (como a lo largo de toda la historia de lucha obrera) de la Central Obrera Boliviana (C.O.B.), que junto a movimientos campesinos de base y el MAS, con su sólido acompañamiento indigenista, en principio intentaron trazar una línea de acción a Mesa. Pero la concesión hacia éste, de plazos, primero de noventa días, y luego de un año, para el cumplimiento de los reclamos obreros, fue el comienzo de la demostración que el MAS, y su líder Evo Morales (que ya había “agarrado” de algún modo la conducción general de los planteos populares) carecían de una real y efectiva estrategia revolucionaria, con perspectiva de una verdadera revolución socialista, que por el cariz de los acontecimientos previos hacía suponer a los trabajadores que ya la estaban tocando con las manos.



Como era de esperar Mesa jamás cumplió con las promesas a los reclamos del, por así llamarlo, Frente, conformado por la Asamblea por la Soberanía de los Pueblos, Izquierda Unida y el MAS. Ello provocó una serie de manifestaciones y cortes de rutas principales en todo el país, pero que se realizaron en forma desordenada, sin un hilo conductor que derivo en un reposicionamiento y respiro de la clase dominante, que a su vez recupera el poder de convocatoria de la pequeña burguesía que antes había dejado de lado, y que como siempre, no tiene el menor empacho en volcarse hacia sus verdaderos orígenes de un día para el otro. Y por supuesto la excusa de siempre: las molestias de los cortes de ruta, la convulsiones sociales, huelgas, movilizaciones, etc., reclamando orden y mano dura.

Por otro lado, en una gran franja de trabajadores y campesinos comienza el escepticismo al ver que las luchas no conducían a nada, sin salida visible, y con una crisis que seguía golpeando, y por tanto debilitando a la lucha popular. A esto debe agregarse que si bien Morales se convertía cada vez más en el líder de los reclamos, también, en forma inversamente proporcional, descuidaba la línea combativa que se había desarrollado en sectores de trabajadores, en especial de la COB, que no confiaban en Mesa y exigían medidas mas radicales. En ese marco es que el MAS lleva a un estado de confusión y desorientación a un gran sector de cuadros de probada honestidad de su seno, para hacer primar una tendencia claramente reformista, a pesar del discurso que por izquierda quería mostrar otro semblante.

Sin embargo, no tuvo otro remedio que dar respuesta a una presión de base y tomar las riendas de la oposición seria y contundente contra Mesa, que lo conduce a la renuncia ya programada, organizada en su retirada inclusive por los EEUU, que vale la pena resaltar en ningún momento han dejado de rociar su veneno imperialista, para contrarrestar el malestar social de la clase obrera y campesina de Bolivia, azuzando a la oligarquía oriental en el reclamo de una autonomía cuyo único fin es la polarización de la sociedad boliviana.

En estas idas y vueltas, y luego de que Mesa, renuncia y las bases piden las renuncias anticipadas de los presidentes de las cámaras parlamentarias, para asumir el presidente de la Corte de Justicia, se llega al proceso eleccionario que desemboca con la asunción de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia.

DOBLE ASUNCION

Resultaría una necedad negar cierta satisfacción que producía ver que se hacía cargo de una país latinoamericano, un descendiente de un pueblo originario de estos lugares, en donde siempre han brillado estrellas nacidas de la pequeña burguesía latinoamericana, estudiantes de las Universidades de los EEUU, y que retornan habitualmente a sus lugares de residencia (porque no pueden llamárselos de origen) y en base al poderío económico heredado la mayoría de las veces, toman las riendas de los destino de un país, consecuentes con sus aprendizajes en el imperio, y continuando con la entrega del país que les toca conducir.

Titulábamos doble asunción esta parte, en razón de que los actos en los que Evo Morales toma la conducción de su país, fueron desdoblados en dos actos, cual obra teatral. Y si recordamos, no hubo canal de Televisión del mundo que no transmitiera en forma preferencial la imposición del mando de Evo Morales, primero por los “amautas” o enviados ancestrales que tienen la autoridad de investir a quien consideren como líder del pueblo indígena. No se escapaba de la imagen la majestuosidad de las Ruinas de Tihahuanaco, de las que no podemos negar su belleza y contexto cultural. De esta escenificación no puede menos que obtenerse como resultado el enorme contenido cultural, y respeto a la autoridad indígena, casi en el extremo de pensarla por arriba de la autoridad emergente del contexto constitucional.

Luego de ello vino la asunción “civil” por así decirlo en donde Evo hizo gala de sus simpatías por los presidentes latinoamericanos que lo acompañaban, y ante los que solo dejaba un discurso de poca consistencia.

El hecho de hacer mención a las dos asunciones no tiene un contenido meramente anecdótico, o histórico, como para hacer mas extensa esta caracterización de la situación boliviana.

Tiene directa relación con las actitudes tranquilizantes, que invaden el gobierno de Morales, frente a un real cuadro de situación internacional, en donde el inmenso buque del imperialismo comienza a hacer agua. A partir de la unción por los amautas (especie de sacerdotes de origen inca), pareció que Morales, en cada paso iba a requerir la bendición de los ancestros, como para justificar que no podía apartarse de dicha línea originaria, en cualquiera de sus futuras decisiones. De allí aparece ese tono casi imperceptible, pero en su esencia conciliador, con los enemigos de la clase trabajadora. Pero esto a la par de no tener los efectos deseados, aún cuando el pueblo boliviano es netamente costumbrista, ha servido para que un gran sector, que podría llamarse el más conservador en el abanico indigenista, creyera que solo los designios o decisiones dentro de dicho marco eran los aptos como actos de gobierno (una especie de absolutismo cultural).

Es así que nace lo que algunos analistas han llamado la supremacía (hasta una tendencia racista) indigenista, imbuida de un reformismo que en su momento había sido advertido por la Central Obrera Boliviana en el mes de Mayo del corriente año.

Pero ello no es todo, aparte de este espectro indigenista, bastante cerrado, sectario y cuasi omnipotente, concurrieron a la movilización social diferentes grupos de los denominados “movimientos sociales”, y hasta los que se legalizaron con estatutos propios convertidos en influyentes ONGs.

Entonces, en el acomodamiento de la heterogénea carga (incluidos sectores de la derecha) encuadrada en el MAS, comienzan a producirse los lógicos, normales y, en algunos casos, necesarios roces entre sus integrantes, debido a la ya prevista diferencia de modos de actuación y -hasta podría decirse sin temor a equivocación- de objetivos. Alguien ha definido al abanico englobado en el MAS como “una colectividad entumecida, y hasta enceguecida por la oportunidad del voto revanchista, pero equivocada porque todavía no sabe de donde viene como colección de movimientos sociales, ni a donde va, ni como y con qué, porque nadie le ha enseñado” (Jorge V.Ordenes L. en entrevista de “Analítica Consulting”).

Es de notar que todo lo que se considera acto de Gobierno está relacionado y destacado con la actividad de Poder Ejecutivo, que no escatima esfuerzos en la propaganda de los actos “populares” hasta para la entrega de útiles escolares. Sin embargo, y como bien lo tienen incorporado a su léxico los hermanos bolivianos, “no todo lo que brilla es oro”, y en estos últimos tiempos se ha podido percibir con mayor efectividad (como las dos asunciones presidenciales) la existencia de una doble faceta gubernamental, y porque no decirlo de un doble discurso.
(Continuará en el próximo número)


Maiwa Quispe

HOMENAJE

8 de Marzo: Día de la Mujer Trabajadora

Elegía para una Muchacha Roja

Nació en un pueblo donde el sol
llueve su lluvia de hidromiel,
donde los trenes, desde el riel
manchan con humo el arrebol
y la naranja es un farol
que multiplica luz frutal
y en que la abeja colosal
trota los aires con pasión
para guardar en un cajón
rubios misterios de cristal.

Fue un largo invierno su niñez,
hambre y distancias que borrar,
con los cuadernos de escolar
y las heridas en los pies,
peregrinar de cuando en vez,
más y más lejos del hogar,
sin un madero que quemar,
sin una mano que coger,
sin una luz que defender
pero una llaga que cerrar.

Así creció la compañera,
áspera llama combativa,
siempre golpeada y ofendida
por una ráfaga de cera,
la compañera.

Se la tragó la gran ciudad
con tanta ropa que lavar,
con tanta leña que cortar,
con tanta gris necesidad.
Hizo trabajo de verdad:
sirvió en la mesa del gandul,
cosió en un siglo un traje azul,
estuvo un día sin bordar
y guardó un tiempo de soñar
en lo más hondo del baúl.

Entonces vio la compañera
que había un mundo que cambiar,
que era preciso batallar
en busca de la primavera
y con revuelta cabellera
y con dos manos desgarradas
se confundió en la marejada
que destrozaba los cimientos
del viejo mundo descontento,
para hacer limpia la alborada.

Así luchó la compañera,
-áspera llama combatida-,
siempre golpeada y ofendida
por una ráfaga de cera,
la compañera.

Con mano roja desplomó
piedra por piedra la pared,
fue interminable como red,
fue una bandera que flameó,
fue una leona que luchó,
fue cama dulce y fue pañuelo,
fue vigilante en el develo,
fue brazo y trueno combatiente,
hasta que un tiro simplemente,
cubrió su corazón con hielo.

Así cayó la compañera,
condecorada por su herida,
la más hermosa, la elegida
bajo la piel de las banderas,
la compañera.

Patricio Manns

Compañeras Rosa Luxemburgo y
Clara Zetkin ¡Presentes

Partido Revolucionario de los Trabajadores

martes, 21 de abril de 2009

EDITORIAL


Comienzan a develarse, dramáticamente, todas las mentiras y medias verdades de la burguesía financiera (nativa e internacional) y sus gobiernos. Sus raídas máscaras no alcanzan a cubrir sus verdaderos rostros; sus mentiras y medias verdades no alcanzan para disfrazar la colosal estafa que intentan perpetrar contra el proletariado argentino. Las frases que usan para seguir perpetuándose en el poder, son las mismas que usaron sus antepasados; las medidas también se repiten como si estuvieran congeladas en el tiempo… ¡Nada nuevo! ¡Blanqueo de capitales! ¡Condonación encubierta de las deudas! ¡Reducción de aportes patronales! ¡Despidos, suspensiones, vacaciones anticipadas de acuerdo con las necesidades de los patrones! Una batería de medidas todas apuntadas contra los intereses de la clase obrera en particular y el proletariado en general.
Porque… a no engañarse: este gobierno no es progresista, mucho menos popular y menos que menos un gobierno de “izquierda”. Lo hemos dicho y continuaremos sosteniéndolo: es EL GOBIERNO DEL CAPITAL FINANCIERO. Es el peronismo que se corresponde con el desarrollo del capitalismo.

Como marxistas, tenemos la obligación de desnudar todas y cada una de las medidas exponiendo, así, las verdaderas intenciones de la clase dominante. Es el gobierno que más le conviene a la burguesía financiera en el actual y futuro desarrollo de la lucha de clases. Es el gobierno que posee mayor capacidad para engañar y dividir a las masas. Es el partido o movimiento que tiene el aparato partidario con mayor capacidad para contener las luchas por venir. Es el que organizó y organizará a los lúmpenes como fuerza de choque contra los proletarios porque cuenta en su haber experiencias como las de las tres A y los grupos de tareas del Comando de Organización, la Concentración Universitaria, la Juventud Sindical, la JPRA y las patotas sindicales. Y, lo que es más importante, sostiene a dirigentes corruptos, que no representan a nadie, encaramados en las direcciones de la mayoría de los sindicatos.

Por eso, creemos que se equivocan los que sostienen que este gobierno es “progresista”… Creemos que no analizan a partir de qué facción de la burguesía detentan la hegemonía. A partir de allí, deberían ver la verdadera base material y no dejarse confundir con las apariencias o con la toma de medidas que aparentan una cosa, pero que en el contexto actual que enmarcan esas medidas, significan exactamente lo contrario y tienen efectos perjudiciales para el proletariado de la ciudad y el campo, para la pequeña burguesía de la ciudad y el campo y para los excluidos del sistema.

La “pejotización” que viene desarrollando Kirchner no es otra cosa que sacarse de encima a grupos, organizaciones e individuos que pueden y serán “piedras en el camino”, que no son “confiables” para desarrollar sus planes. No hubo, no hay ni habrá contradicciones antagónicas entre el PJ y la burguesía financiera.

Si analizamos un poco más fino, veremos que el “conflicto con el campo”, se debió a la miopía e irracionalidad de los dueños de la tierra. SU gobierno lo favorecía con la resolución 125. La voracidad de esta burguesía parasitaria creyó que tenían a Dios “agarrado de las patas”… Como buenos idealistas que son, creyeron en la inmutabilidad de los precios internacionales, pensaron que los precios se moverían SIEMPRE hacia arriba... Ahora piden a gritos que apliquen la 125... Sólo ha cambiado que lo hacen con otras palabras. Resumiendo, si hubieran aceptado la resolución 125 no estarían pagando lo que están pagando y pagarían bastante menos.

En un país que grava hasta el consumo básico con un 21%, mientras el proletariado paga religiosamente sus impuestos, el gobierno de la burguesía financiera se apresta a amnistiar a todos los grandes evasores, medida que siempre ha fracasado porque la travestida burguesía nativa es tan rapaz que, en su mayoría, no se acogerán o se acogerán a sus beneficios pero igualmente no pagarán. La moratoria impositiva, presentada como parte del plan “anticrisis”, es una burla para el proletariado argentino que una vez más deberá pagar lo que los ricos no pagan. Y, como si fuera poco, semejante medida hará caer los juicios por más de 2.000 millones de pesos, con gastos incorporados, que ya inició la AFIP. Quedarían en la nada más ni nada menos que 3600 juicios penales que irán a engrosar los archivos de la justicia que no tiene nada de justa. Hasta un juez, que lleva muchas de las causas, opina que es “lisa y llanamente una amnistía” y siguió diciendo: “Lo más grave, es que pone en un plano de igualdad a los ciudadanos que cumplen la ley, con los que no la cumplen”. El ex titular de la AFIP, Alberto Abad, calificó el proyecto como “socialmente injusto”.

Veamos la lista incompleta (por falta de espacio) de una parte de los amos del gobierno: puntualicemos que las más denunciadas por la AFIP son las cerealeras, las mismas que estuvieron y están detrás de todos los conflictos de los piqueteros terratenientes. En la lista oficial figuran: Agro Land, Agro Muñoz, Agro Saladillo, Agro Quiroga, Agroservicios Entre Ríos, Cerealera Santafesina, Cereales Laborde, Cereales Marco Juárez, Monsanto, entre otras.

Algo similar ocurre con los frigoríficos en donde aparecen Araucano, Ranquelino, Entre Ríos, Gorina, Tolosa, La Cabaña, Verónica y muchos más.

Igual figuran, entre los parásitos empresarios, Aceros Zapla (Sergio Taselli), Enrique Menotti Pescarmona, Harengus (Bulgheroni), Ledesma (Blaquier).

En el rubro de la pesca sobresalen Conarpesa, Universal, Los Moros, etc.

No falta ni el fútbol: entre los clubes están Newell´Old Boys y Colón de Santa Fe. Hasta están la supermodelo Valeria Mazza, la ex línea aérea Dinar, la financiera Puente Hermanos, Transvideo, los supermercados Toledo, la línea de colectivos 22, etc.…

Las causas son 3638. Son muy pocas las excepciones que no podrían llegar a la amnistía impositiva, expresamente citadas para que se les niegue tan bondadoso beneficio que, para el proletariado, es una carga más sobre sus espaldas.

¿Por qué se impulsa esta medida justo en este momento…? Simple: la mentira de que el país estaba “BLINDADO” frente a los embates de la crisis, hay que taparla con más mentiras y las pérdidas que se manifiestan por el virtual estancamiento de la economía hay que compensarlas, demostrando que este gobierno es fiel a sus amos. En realidad, no son pérdidas, sino que no ganan lo que estaban ganando: ganan menos.

Todas las medidas llevan en sus entrañas el traslado de recursos desde el proletariado hacia los más ricos. El gobierno de la burguesía financiera ayuda, como todos, a la brutal concentración de las riquezas en pocas manos y a ensanchar el abismo entre pobres y ricos. ¡Ninguna novedad! ¡Para eso fue elegido!

¡Otra amnistía! La mal llamada ley de repatriación de capitales. ¿Desde cuándo el capital tiene “patria”…? El capital es internacional, por lo tanto, el trabajo también es internacional. La clase obrera es internacional y debe sentirse y asumirse como tal. Repatriación es la máscara en la que se esconde el BLANQUEO DE CAPITALES. Otra falacia que encubre la amnistía impositiva para todos aquellos que sacaron su dinero del país antes del corralito y el corralón, que nunca estuvo apuntado hacia los grandes capitales y mucho menos para los grandes evasores, sino hacia los pequeños ahorristas, la pequeña burguesía y el proletariado de “cuello blanco”.

Para los grandes evasores debe haber cárcel y expropiación sin pago. Estos señores son los verdaderos delincuentes, los verdaderos genocidas. Le creeremos a este gobierno cuando tome medidas que vayan a la raíz de los problemas. Mientras arañe la superficie, todas las medidas que adopte van en contra de los intereses de la clase obrera y el pueblo. Habla de redistribución de la riqueza y se niega a eliminar el 21% del IVA sobre los alimentos, pero se empeña en abrir “nuevos y viejos negocios” para la burguesía más concentrada, la burguesía financiera. Ése es el objetivo que llevó a Cristina Kirchner al norte de África y a Rusia. Todo el “Plan Anticrisis”, como la “reactivación” de la industria automotriz, van a ser descargados sobre las espaldas del proletariado, justamente, el que aporta al ANSES… Vamos a cargar con las pérdidas y ELLOS con las ganancias ¡Nada nuevo!

Lo que mueve al gobierno de la burguesía financiera no es la preocupación frente a la desocupación, sino que lo único que le quita el sueño es garantizarles a sus amos una rentable tasa de ganancia.

Ni siquiera la resolución de la Suprema Corte, catalogada por algunos como histórica, alcanza la dimensión “progresista”. Veamos: los trabajadores nunca necesitaron de ningún fallo de ninguna Corte para elegir a sus delegados. Lo hacen simplemente. Saben, por la larga experiencia, cómo eludir los obstáculos que interpone la dirigencia corrupta. La inmensa mayoría son afiliados compulsivamente, sean efectivos o no, desde el momento en que se les descuenta la cuota sindical. La deficiencia que contiene el fallo está dada por el contexto en que se produce, por lo tanto, debemos sospechar que apunta a atomizar la organización de los trabajadores. Distinto hubiera sido si hubiera fallado sobre la inconstitucionalidad de todos los estatutos de los sindicatos, que permiten que los “dirigentes” se perpetúen en la dirección de los gremios e impiden la presentación de listas opositoras, porque es más difícil ser un honesto miembro de una Comisión Interna que postularse para Presidente de la Nación…

Seguramente, no podemos esperar que ningún fallo de una Corte Suprema de Justicia de la burguesía resuelva los problemas que tiene el proletariado con la dirigencia corrupta de sus organizaciones sindicales. Debemos concluir que el fallo de la Suprema Corte de Justicia es un arma de doble filo y el filo más cortante está apuntado hacia el proletariado. Busca atomizar, aún más, la organización reivindicativa de los trabajadores que deberán cuidarse de no ir atrás de los aventureros, fundamentalmente de los autodenominados trotskistas, que intentarán, con sus políticas funcionales a las del enemigo de clase, hacer tantos sindicatos como fracciones sean.

No hay nada casual: el fallo aparece cuando asoma un repunte en las movilizaciones de los obreros y el malestar que provocan los despidos, suspensiones, vacaciones anticipadas y el virtual congelamiento de los salarios. La burguesía ve con suma preocupación este accionar y presume, correctamente, que la dirigencia corrupta no le servirá demasiado como dique de contención. Es previsible que los enfrentamientos como los de Rosario se multipliquen. Las movilizaciones en defensa de la fuente y las condiciones de trabajo y el resguardo del salario irán en aumento y obligarán a la dirigencia corrupta a posicionarse en favor o en contra. Ya lo presenciamos en el gremio de los mecánicos, vendrán atrás los metalúrgicos que ya denunciaron más de 4.000 despidos. La dirigencia traidora quedará desenmascarada rápidamente.

Como Partido debemos apoyar e impulsar todos los conflictos promoviendo la solidaridad de clase para generalizarlos, siempre con LA UNIDAD como bandera y herramienta de lucha. Debemos buscar, permanentemente, la más plena participación democrática de todos los trabajadores. No debemos permitir que se pierda de vista el enemigo concreto y el enemigo de clase en general. Aclarar, pacientemente, el papel del Estado burgués en general y en lo particular y concreto. Y lo que es más importante: debemos hacerlo como uno más, sin siglas y sin aparato.

Tampoco debemos distraernos con querer “armar” sindicatos paralelos ni corrientes ni nada por el estilo. Ya madurarán las condiciones para hacerlo.

La humildad y nuestras convicciones serán necesarias para avanzar un paso más en el terreno de la lucha de clases.



Carlos Ponce de León.
6 de diciembre del 2008

INTERNACIONAL

Situación Internacional

Es extremadamente grande la tentación de los intelectuales, analistas y demás escribas al servicio del imperialismo, por tomar todos y cualquier argumento teórico para “explicar” “lo que se viene”. Hacen una “ensalada” condimentada con el más vil eclecticismo, sin ningún rigor y, de tal manera, extraen conclusiones que confunden, presentándolas como la madre de todas las verdades. Una de las “verdades” de estos análisis cientificistas es que aparecen o se presentan como apolíticos y por “encima de toda ideología” cuando, en realidad, responden claramente a la política e ideología de la clase dominante y, más precisamente, a la facción hegemónica de ella: la burguesía financiera. Tal como sostenía Lenín en el capitalismo hay sólo dos ideologías: la ideología burguesa y la ideología proletaria. No existe una tercera, como no existe ninguna tercera posición.

Uno de los ejemplares de estos cientificistas es Immanuel Wallerstein, firmante del manifiesto del Foro Social de Porto Alegre. En un número anterior de El Combatiente nos referimos a la pobreza de su exposición en una de las conferencias que realizó en su última visita a la Argentina. Ahora, en una entrevista concedida a Antoine Reverchon, el ecleticismo del que hace gala es mucho más claro: mezcla al primer ministro de la economía Soviética Nicolás Kondratiev (1882-1930) con el físico-químico Ilya Prigogine (1917-2003). Combina leyes de las ciencias naturales con las leyes particulares de la economía capitalista, atribuyéndole al movimiento anárquico de la producción capitalista una racionalidad que no tiene. Llega a ciertas conclusiones nada claras, pero que tienen cierta racionalidad cuando sostiene que: “...pienso que las posibilidades de acumulación real del sistema han llegado a su límite. El capitalismo, desde su nacimiento en la segunda mitad del siglo XVI, se alimenta de la diferencia de riqueza entre un centro, en el que convergen los beneficios, y periferias (no necesariamente geográficas) cada vez más empobrecidas”. No dice nada novedoso cuando se refiere a la inevitable pérdida de la hegemonía mundial de la burguesía imperialista norteamericana.

Ya en el año 1979 un estudio de la Academia de Economía de la Unión Soviética anunciaba la pérdida de la hegemonía económica y política de la burguesía imperialista estadounidense, pronosticando que, a la salida de la crisis, Estados Unidos sería un país más en el concierto mundial. Su importancia en tal concierto estará determinada por el grado de destrucción de sus fuerzas productivas y por el resultado de la lucha de clases que se agudizará en forma inédita como consecuencia de la gran desorganización del proletariado norteamericano y la enorme debilidad numérica y organizativa de la burguesía. Las tendencias anárquicas se mostrarán en su total dimensión y serán difícilmente controlables.

Quizás, todas las esperanzas de las burguesías estén centradas en sus ejércitos, pero no deben olvidarse que la lucha de clases atraviesa a toda la sociedad, incluidas sus fuerzas armadas. A la historia la hacen las masas, nada está predeterminado, no hay un “destino escrito”. Wallerstein, por lo menos reconoce que esta crisis, con sus avances y retrocesos, comenzó en los años ´70.

RECONOCIMIENTO OFICIAL

¡Por fin la burguesía imperialista reconoce que su economía está en recesión! No desde ayer, sino desde hace un año. Si reconoce un año, debemos pensar que por lo menos lleva el doble de tiempo. Pero no sólo la economía de Estados Unidos ha entrado en recesión, sino también la europea, la china y la japonesa ya lleva varios años en ese estado. Recién ahora van a empezar a “sincerarse” algunos índices de las economías. Por lo pronto, se multiplican los datos negativos sobre las penurias que atraviesa la economía estadounidense. Los planes de “salvataje” que pululan mundialmente ya no tienen ni siquiera los efectos de parches. Las bolsas reaccionan de forma positiva ante los anuncios y caen inmediatamente, mucho más de lo que subieron, marcando una tendencia hacia abajo. Siempre hacia abajo...

En Estados Unidos, en noviembre, la actividad manufacturera se contrajo a un mínimo, golpeada por la baja de pedidos. El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) informó que su índice sobre la actividad fabril cayó a 36,2 el mes pasado, desde una lectura de 38,9 en octubre. Un índice por debajo de 50 significa contracción en el sector. “Este es otro serio revés para la manufactura. Las caídas en la demanda están superando la baja en la producción”, dijo Pierre Ellis, economista de Decisión Economics en Nueva York. Respecto del volumen de ventas, si bien crecieron en el fin de semana largo, el aumento fue mucho menor del esperado y también el menor de los últimos seis años. En el sector de la construcción los gastos cayeron un 1,2% en octubre con relación a septiembre. Los analistas esperaban una caída del 0,9%. El dato fue difundido por el Departamento de Comercio.

En lo que va del año la cantidad de bancos que han quebrado asciende a veintidós. Los analistas opinan que las quiebras continuarán ascendiendo hasta un total de 8400 entidades. La caída más resonante fue la de la Caja de Ahorro Downey Savings & Loan, de California, con un balance total de 12.800 millones de dólares. Otras tres entidades de California y Georgia cerraron sus puertas. Sus depósitos fueron absorbidos por la competencia, lo que significa una brutal concentración del capital. La Caja de Ahorro Downey Savings & Loan se sitúa en el tercer caso de gravedad. El mayor caso fue la bancarrota de la caja de ahorro Washington Mutual, a fines de septiembre, con un balance que superaba los 300.000 millones de dólares. En California quebró el PPF Bank & Trust de Pomona, que tenía activos por 3.700 millones de dólares. Los depósitos de las dos entidades californianas fueron asumidos por el Bancorp, el sexto banco más grande de Estados Unidos. También quebró el Community Bank de Luganville, en el estado de Georgia, que tiene depósitos por 681 millones de dólares asumidos por el Bank of Essex cuya casa matriz está en el estado de Virginia.

En otro orden de cosas y en la misma línea, General Motors, Ford y Chrysler, preparan la quiebra, que dejará millones de mujeres y hombres en la calle.

Las penurias de la población y las pústulas del sistema en crisis recién comienzan a asomarse. Las familias estadounidenses empiezan a leer y a sufrir cosas como la siguiente: “¿Quieres ver a la familia anglosajona blanca protestante en su hábitat tradicional?”, fue la invitación a una cena tradicional de Tranksgiving Day o Día de Acción de Gracias, que se celebra como día festivo nacional cada año el último jueves de noviembre. Es un rito dónde se combina el chovinismo con la religión. Para los blancos es fiesta, para los indios norteamericanos es un día de luto.Desde 1970, algunos indígenas y sus aliados celebran un Día Nacional de Luto en el Día de Acción de Gracias, porque es el día en dónde la cultura blanca dominante -y funestamente la mayoría de la población no blanca pero a la vez no indígena- celebra el inicio del genocidio que acabaría con el 95% de los indígenas de Estados Unidos. El menú tradicional revela sus orígenes: pavo, batatas (camotes), pan de maíz, salsa de arándano y pay de calabaza, entre otros, son todos alimentos de los indígenas de América del Norte. Ahí queda revelada la historia siempre oculta de este feriado: en 1637, John Winthrop, gobernador de Massachussets, comenzaba a dar “gracias” por la masacre de cientos de hombres, mujeres y niños del pueblo indígena Pequot...

Es de prever que la pobreza avance de manera incontenible, a medida que la crisis se profundice, creando graves conflictos sociales. Nada de lo propuesto por el gobierno electo sirve como contención. El keynesianismo no es adaptable al actual estadio de desarrollo del capitalismo y mucho menos con el grado de interdependencia que tienen todos los países del mundo. Es posible que la crisis económica devenga en crisis política y social. El liderazgo de la burguesía va a ser puesto en duda, lo que se puede transformar en situaciones revolucionarias con grandes tendencias anárquicas donde las masas agotarán sus experiencias rápidamente hasta encontrar salidas más o menos racionales. Lo que parece insinuarse, frente a la debilidad económica, política y social de la burguesía, es un largo período de confusión y lucha.

Sostenemos que la elección de un demócrata no cambiará en nada, prácticamente, la política exterior norteamericana. Los “halcones” no anidan solamente en el Partido Republicano. Sólo basta recorrer la historia de las agresiones de la burguesía imperialista para reconocer que las guerras de agresiones son una actividad permanente. Recordemos Pearl Harbour, usado como justificación para entrar en la Segunda Guerra Mundial; el fenomenal crecimiento de los ejércitos, fuerzas especiales, armamentos nucleares, etc. que llevó a cabo John Fitzgerald Kennedy; la agresión a Vietnam y tantas otras agresiones en América Latina, como la invasión de Bahía de los Cochinos.

No olvidamos al “pacifista” Bill Clinton y su mujer quien confesó: “llamé por teléfono (a su esposo presidente) y lo urgí a bombardear (Yugoeslavia)”. Bombardeo que duró 74 días y en el cual no perdonaron a nadie. Hoy, Hillary Clinton es la nueva Secretaria de Estado, quien también tiene el record de exigir las invasiones de Irak y Afganistán y de promover atacar a Irán con bombas nucleares. A su lado, Condoleeza Rice queda como una reformista... Clinton bombardeó Irak en 1993 e hizo que la ONU impusiera un embargo que costó la vida de más de medio millón de niños iraquíes; atacó Sudán y Afganistán; desestabilizó Haití; militarizó la ambigua lucha contra el narcotráfico que se ha convertido en lucha contrainsurgente y que no ahorra vidas de civiles inocentes en nuestra América Latina; apoyó la privatización de las operaciones militares estadounidenses otorgando leoninos contratos a la industria armamentista; autorizó la venta de armas a países como Indonesia y Turquía, utilizadas en el genocidio de kurdos y habitantes de Timor Oriental.

Barack Obama prometió terminar la guerra en Irak a la que calificó, en la Plaza Federal de Chicago, de “estúpida”, “imprudente” y “basada en la pasión, no en la razón”. Con esta promesa, ganó millones de votos. La promesa prácticamente ya no existe, esta semana declaró: “Dije que retiraría de Irak nuestras tropas de combate en 16 meses, en el entendimiento de que podría ser necesario -probablemente necesario- mantener una fuerza residual a fin de proporcionar entrenamiento y apoyo logístico para proteger a nuestros civiles.”. El “residuo” sería entre 30.000 y 55.000 soldados, según el ex secretario de Marina Richard Danzing, uno de los asesores de Obama. Pero se dice que la cantidad puede llegar a 70.000 hombres, la mitad de los que ocupan Irak actualmente...

Unos 20 “halcones” de la era Clinton dominan el equipo de seguridad y política internacional del presidente electo. La elección de su gabinete y asesores indica que nada cambiará.

EL MUNDO Y LA CRISIS

Las bolsas del mundo se recuperaron luego de que el gobierno norteamericano rescató al Citigroup y que la Reserva Federal anunciara que compraría hasta 800.000 millones de dólares en deudas para ayudar al acceso al crédito.

Por otro lado, la Comisión Europea habilitó a los gobiernos nacionales a tomar diferentes medidas por 200.000 millones de euros para estimular sus golpeadas economías. El plan, cuyo monto representa un 1,5% del PBI de la Comunidad, comenzó a debatirse el 1º de Diciembre, en Bruselas, entre los ministros de finanzas de quince países de la Unión Europea. Alemania, el motor económico de la UE, tiene al proyecto bajo críticas porque defiende su propio paquete de medidas al que destinará 32.000 millones de euros. En tanto se difundieron índices pocos promisorios sobre la industria automotriz española: las ventas de vehículos cayeron un 49,6% en noviembre respecto del mismo mes del año pasado, lo que significa la mayor caída del sector.

El contagio de la crisis hace estragos en la economía de Europa. Hace unos días la Eurostat, oficina de estadísticas europea, publicó datos que confirman el contagio en la zona del euro. El Producto Bruto Interno (PBI) de los 15 países que usan la moneda retrocedió un 0,2%, durante el tercer trimestre del año y se repiten dos trimestres con crecimiento negativo, pues entre abril-junio también se redujo otro 0,2%. Lejos ha quedado la estabilidad monetaria que se había mostrado desde 1999. En el 2003 no había retrocedido, sólo se estancó. En ese momento, Europa no retrocedió, sólo se detuvo. El PBI de toda la Unión Europea ha caído un 0,2% durante el tercer trimestre. A pesar de que por el momento los 27 componentes de la UE se “salvan” de caer en recesión técnica (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo), ya nadie duda en hablar de recesión global.

El desplome de Wall Street en septiembre del año pasado desencadenó el terremoto financiero arrasando los mercados mundiales. La caída de gigantes financieros como Northern Rock en Inglaterra o Lehman Brothers en Estados Unidos han provocado el pánico financiero a un lado y otro de los océanos, originando una crisis de liquidez que no tiene parangón en la historia del capitalismo, transformando todas las medidas e “inyecciones” de dinero en inocuos parches, en gotas de agua en un fenomenal desierto, preanunciando, más allá de los afanes, sueños y deseos de la burguesía imperialista y no imperialista. El abismo es ancho y profundo y allí se estrellarán todos los sueños de la burguesía de eternizarse y eternizar su inhumano sistema de explotación.
Los síntomas de la recesión en Europa son más que evidentes. La locomotora alemana se paralizó, es más, ha retrocedido un 0,5% entre julio y septiembre. No es la única: Italia cayó 0,4% entre abril y junio y otro 0,5% entre julio y septiembre. Estonia también camina para atrás: en el segundo trimestre tuvo una caída del 0,8% y en el tercero un 1%. Irlanda tuvo un segundo trimestre con una caída del 0,5% y el atraso en la publicación de sus índices impide oficializar la recesión. Holanda no crece: su índice marca 0%. España, con un 0,2% de retroceso, todavía se “salva” de la recesión técnica. Pero ni España ni Holanda tienen esperanzas y sólo es una cuestión de tiempo la oficialización de que han entrado en recesión. Inglaterra y Hungría ya caminan hacia atrás.

En los nuevos estados miembros -República Checa, Chipre, Lituania y Eslovaquia- han mantenido el nivel de actividad, pero esperan que pronto serán golpeados por los coletazos de la crisis. Hace un mes, la burguesía imperialista europea soñaba, en Bruselas, con un módico crecimiento del 0,1% para el 2009, pero la realidad es demasiado tozuda. Ahora sueña con la recuperación para el 2010... Para ese entonces espera un crecimiento del 0,9%. De ilusiones también vive la burguesía imperialista europea.

A la debilidad económica le corresponde debilidad política y esa correspondencia se está haciendo evidente en muchos aspectos, principalmente en el uso del terrorismo por parte de las burguesías imperialistas. Lejos está de la verdad si se piensa que las redes terroristas que operan en Asia bajo la fachada de islámicas nacieron donde la burguesía imperialista dice que nacieron. No fue en Afganistán ni en Irán ni en el Líbano ni en Palestina ni en ningún lugar del mundo que no sea en las oficinas de Langley. Tampoco fueron paridas, solamente, por las febriles y trasnochadas mentes de la burguesía imperialista norteamericana, sino por la Santa Alianza de la burguesía financiera mundial. Es la nueva estrategia de guerra que se puso en marcha para mantener su hegemonía. Las viejas operaciones encubiertas de los servicios de inteligencia de los países desarrollados y sus delfines como Israel, Paquistán, Sudáfrica, etc., fueron centralizadas y generalizadas para mantener un permanente estado de desestabilización e inseguridad en el mundo entero; para poner países vecinos en pie de guerra unos contra otros; para dividir y enfrentar...

“Divide y reinarás” es la premisa central de la burguesía financiera. De esta manera se mantiene a los adversarios a la defensiva y rearmándose permanentemente. Gran negocio para la industria de armamentos. Por otro lado es una permanente excusa o justificación para agredir a los que no siguen los dictados del centro.

No se puede separar en compartimentos estancos lo que sucede en la India, precisamente en Bombay, de lo que pasa en Irak, del bloqueo a Cuba, de los bombardeos en la frontera afgano-paquistaní, con la permanente ola de inseguridad mundial. Es el nuevo tipo de guerra que está desarrollando la burguesía financiera imperialista. Mientras, en lo interno de cada país desarrollado -y de acuerdo con el ritmo de agudización de la lucha de clase-, los gobiernos toman medidas que tienden a preparar a sus fuerzas represivas y sus legislaciones para hacer frente a la inevitable rebelión de las masas que se negarán a cargar sobre sus espaldas el peso de la crisis. La fascistización marcha paralela a la crisis y a la agudización de la lucha de clases. Un ejemplo son las reformas policiales en Alemania que, con la excusa de la lucha antiterrorista, otorga amplias facultades a la policía. Facultades que arrasan casi de lleno con todas las libertades individuales y que tienden a transformase en un estado policial. Frente a la protesta de parlamentarios y políticos, el Ministro del Interior alemán, Wolfgang Schauble, salió al ruedo a defender la ley diciendo que “es una campaña de difamación”, que las medidas son necesarias para “proteger la libertad” y agregó algo que por estas tierras conocemos muy bien: “Por eso, no es un ataque contra el Estado de Derecho sino de una ley para la defensa del Estado de Derecho”. Nada nuevo en el terruño de Hitler...

En Japón tampoco las cosas andan bien. Mitsubishi, la más grande automotriz del mundo y otras empresas japonesas, estudian dejar en la calle a una parte de sus trabajadores.

China no está al margen del mercado internacional capitalista. Por el contrario, es uno de los más grandes exportadores y, frente a la fenomenal caída de la demanda internacional, se ve obligada a tomar medidas para volcar parte de sus excedentes en el mercado interno. Algo que parece no ser fácil, porque el poder adquisitivo de la población es menor per cápita que el de un país latinoamericano... Es previsible que tenga enormes problemas sociales. La crisis no la respetará y causará estragos. El Partido Comunista Chino se verá en la disyuntiva de hacer la verdadera revolución Socialista o desaparecer. El camino elegido no es el del Socialismo y las últimas medidas que está tomando lo llevan, necesariamente, hacia la involución: todas son tendientes a consolidar el poder del Estado en contra de los intereses de la clase obrera y del proletariado en general. Está claro: en China NO HAY SOCIALISMO. De creer que en China hay socialismo estaríamos pensando en contra y fuera del marxismo. No puede, no existe la posibilidad del SOCIALISMO EN UN SOLO PAIS. Y China tampoco está en transición hacia una sociedad socialista, sino en plena involución. Pero tampoco podemos afirmar que sea plenamente capitalista.

Lo de Rusia es un tema para seguir atentamente porque nada es lineal...

Lo que sí queda claro es que hay dos geopolíticas en danza: por un lado, la de la burguesía financiera imperialista, con la burguesía financiera y el Estado norteamericano a la cabeza en estrecha alianza con la inglesa, apoyada con más o menos entusiasmo por la europea -francesa, alemana, italiana, holandesa, belga, española, portuguesa, sueca, danesa, suiza, noruega, etc.-. Geopolítica que es apoyada por Japón, Corea de Sur y otros estados más pequeños. Los norteamericanos y los europeos se organizan política y militarmente en la OTAN.

Por otro lado, está la geopolítica de Rusia, que con la profundización de la crisis económica del imperialismo ha ido tomando más y más importancia. El objetivo más difundido es defensa de la paz y la multipolaridad. Fue evidente su papel en Irak e Irán y su enfrentamiento con el militarismo estadounidense. Colaboró con el armado del tipo de guerra que se desarrolla en Irak. Y, por lo menos desde 1990, está armando a los ejércitos iraníes. Ha desplazado a los Estados Unidos como proveedor de armas a Venezuela. Pero, también, desde hace unos quince años, vende combustibles sólidos para los viajes aeroespaciales y otras tecnologías a Estados Unidos. Comparte con éstos y los europeos la estación aeroespacial internacional. Bloquea todos los emprendimientos de Estados Unidos que lleven a acciones de guerra en el Consejo de Seguridad. Ha puesto en marcha, junto con China e India, el Mercado Asiático, a la vez que en el Tratado de Cooperación de Shangai extendió, junto con China, India y otros países de Asia Central, acuerdos que llegan a la colaboración política y militar. Su economía, a pesar de la caída de los precios del petróleo y de la crisis, no parece haberse resentido demasiado. El desplazamiento de una parte de su flota de guerra hacia Venezuela para participar en ejercicios conjuntos parece simbolizar un claro desafío militar a Estados Unidos...

Estas dos geopolíticas chocan por sus objetivos. Y sólo el tiempo y la vida dirán...

El Partido Comunista de la Federación Rusa declara que la única salida es el SOCIALISMO. Todas sus críticas están apuntadas hacia el pasado. No conocemos todas sus declaraciones, pero esperamos que haya una evaluación crítica de su papel...

El proletariado mundial está. Se mueven las masas, aunque los medios de comunicación aún amordazados por la burguesía dejen filtrar una mínima parte de sus movimientos. Pero podemos medir la temperatura por las medidas que la burguesía va levantando aquí y allá para protegerse del vendaval que se le aproxima. En Tailandia toman aeropuertos, en Italia los estudiantes protestan y lo que esta sucediendo en Grecia es una demostración de que el avance de la lucha de clases no puede ser encasillada en ninguna teoría y mucho menos tergiversada ni por el más grande aparato de desinformación. Cualquier chispa se transforma en el detonante de rebeliones, producto de una lenta pero inexorable acumulación de las más diversas necesidades insatisfechas, que abren el camino a la lucha por el progreso que la burguesía financiera no puede ni quiere garantizarle a las masas.

En los sucesos de Grecia, fue la policía, aplicando la política de inseguridad, la del “gatillo fácil”, la que detonó, prácticamente, una insurrección que aún no se detiene y ya lleva siete días. Política de “gatillo fácil” que es la política de todos los estados contra la juventud. El clima se va enrareciendo poco a poco, la parálisis va quedando atrás y pronto será un recuerdo.

Hay que preparase para estar a la altura de los acontecimientos. Hoy más que nunca debemos estar de acuerdo con Don Carlos Marx. Nunca en la historia el proletariado estuvo tan cerca de la REVOLUCION MUNDIAL, nunca estuvo más cerca de la LIBERTAD, nunca tan cerca del SOCIALISMO.

Mario Roberto Salvatierra.