Situación Internacional
Es extremadamente grande la tentación de los intelectuales, analistas y demás escribas al servicio del imperialismo, por tomar todos y cualquier argumento teórico para “explicar” “lo que se viene”. Hacen una “ensalada” condimentada con el más vil eclecticismo, sin ningún rigor y, de tal manera, extraen conclusiones que confunden, presentándolas como la madre de todas las verdades. Una de las “verdades” de estos análisis cientificistas es que aparecen o se presentan como apolíticos y por “encima de toda ideología” cuando, en realidad, responden claramente a la política e ideología de la clase dominante y, más precisamente, a la facción hegemónica de ella: la burguesía financiera. Tal como sostenía Lenín en el capitalismo hay sólo dos ideologías: la ideología burguesa y la ideología proletaria. No existe una tercera, como no existe ninguna tercera posición.
Uno de los ejemplares de estos cientificistas es Immanuel Wallerstein, firmante del manifiesto del Foro Social de Porto Alegre. En un número anterior de El Combatiente nos referimos a la pobreza de su exposición en una de las conferencias que realizó en su última visita a la Argentina. Ahora, en una entrevista concedida a Antoine Reverchon, el ecleticismo del que hace gala es mucho más claro: mezcla al primer ministro de la economía Soviética Nicolás Kondratiev (1882-1930) con el físico-químico Ilya Prigogine (1917-2003). Combina leyes de las ciencias naturales con las leyes particulares de la economía capitalista, atribuyéndole al movimiento anárquico de la producción capitalista una racionalidad que no tiene. Llega a ciertas conclusiones nada claras, pero que tienen cierta racionalidad cuando sostiene que: “...pienso que las posibilidades de acumulación real del sistema han llegado a su límite. El capitalismo, desde su nacimiento en la segunda mitad del siglo XVI, se alimenta de la diferencia de riqueza entre un centro, en el que convergen los beneficios, y periferias (no necesariamente geográficas) cada vez más empobrecidas”. No dice nada novedoso cuando se refiere a la inevitable pérdida de la hegemonía mundial de la burguesía imperialista norteamericana.
Ya en el año 1979 un estudio de la Academia de Economía de la Unión Soviética anunciaba la pérdida de la hegemonía económica y política de la burguesía imperialista estadounidense, pronosticando que, a la salida de la crisis, Estados Unidos sería un país más en el concierto mundial. Su importancia en tal concierto estará determinada por el grado de destrucción de sus fuerzas productivas y por el resultado de la lucha de clases que se agudizará en forma inédita como consecuencia de la gran desorganización del proletariado norteamericano y la enorme debilidad numérica y organizativa de la burguesía. Las tendencias anárquicas se mostrarán en su total dimensión y serán difícilmente controlables.
Quizás, todas las esperanzas de las burguesías estén centradas en sus ejércitos, pero no deben olvidarse que la lucha de clases atraviesa a toda la sociedad, incluidas sus fuerzas armadas. A la historia la hacen las masas, nada está predeterminado, no hay un “destino escrito”. Wallerstein, por lo menos reconoce que esta crisis, con sus avances y retrocesos, comenzó en los años ´70.
RECONOCIMIENTO OFICIAL
¡Por fin la burguesía imperialista reconoce que su economía está en recesión! No desde ayer, sino desde hace un año. Si reconoce un año, debemos pensar que por lo menos lleva el doble de tiempo. Pero no sólo la economía de Estados Unidos ha entrado en recesión, sino también la europea, la china y la japonesa ya lleva varios años en ese estado. Recién ahora van a empezar a “sincerarse” algunos índices de las economías. Por lo pronto, se multiplican los datos negativos sobre las penurias que atraviesa la economía estadounidense. Los planes de “salvataje” que pululan mundialmente ya no tienen ni siquiera los efectos de parches. Las bolsas reaccionan de forma positiva ante los anuncios y caen inmediatamente, mucho más de lo que subieron, marcando una tendencia hacia abajo. Siempre hacia abajo...
En Estados Unidos, en noviembre, la actividad manufacturera se contrajo a un mínimo, golpeada por la baja de pedidos. El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) informó que su índice sobre la actividad fabril cayó a 36,2 el mes pasado, desde una lectura de 38,9 en octubre. Un índice por debajo de 50 significa contracción en el sector. “Este es otro serio revés para la manufactura. Las caídas en la demanda están superando la baja en la producción”, dijo Pierre Ellis, economista de Decisión Economics en Nueva York. Respecto del volumen de ventas, si bien crecieron en el fin de semana largo, el aumento fue mucho menor del esperado y también el menor de los últimos seis años. En el sector de la construcción los gastos cayeron un 1,2% en octubre con relación a septiembre. Los analistas esperaban una caída del 0,9%. El dato fue difundido por el Departamento de Comercio.
En lo que va del año la cantidad de bancos que han quebrado asciende a veintidós. Los analistas opinan que las quiebras continuarán ascendiendo hasta un total de 8400 entidades. La caída más resonante fue la de la Caja de Ahorro Downey Savings & Loan, de California, con un balance total de 12.800 millones de dólares. Otras tres entidades de California y Georgia cerraron sus puertas. Sus depósitos fueron absorbidos por la competencia, lo que significa una brutal concentración del capital. La Caja de Ahorro Downey Savings & Loan se sitúa en el tercer caso de gravedad. El mayor caso fue la bancarrota de la caja de ahorro Washington Mutual, a fines de septiembre, con un balance que superaba los 300.000 millones de dólares. En California quebró el PPF Bank & Trust de Pomona, que tenía activos por 3.700 millones de dólares. Los depósitos de las dos entidades californianas fueron asumidos por el Bancorp, el sexto banco más grande de Estados Unidos. También quebró el Community Bank de Luganville, en el estado de Georgia, que tiene depósitos por 681 millones de dólares asumidos por el Bank of Essex cuya casa matriz está en el estado de Virginia.
En otro orden de cosas y en la misma línea, General Motors, Ford y Chrysler, preparan la quiebra, que dejará millones de mujeres y hombres en la calle.
Las penurias de la población y las pústulas del sistema en crisis recién comienzan a asomarse. Las familias estadounidenses empiezan a leer y a sufrir cosas como la siguiente: “¿Quieres ver a la familia anglosajona blanca protestante en su hábitat tradicional?”, fue la invitación a una cena tradicional de Tranksgiving Day o Día de Acción de Gracias, que se celebra como día festivo nacional cada año el último jueves de noviembre. Es un rito dónde se combina el chovinismo con la religión. Para los blancos es fiesta, para los indios norteamericanos es un día de luto.Desde 1970, algunos indígenas y sus aliados celebran un Día Nacional de Luto en el Día de Acción de Gracias, porque es el día en dónde la cultura blanca dominante -y funestamente la mayoría de la población no blanca pero a la vez no indígena- celebra el inicio del genocidio que acabaría con el 95% de los indígenas de Estados Unidos. El menú tradicional revela sus orígenes: pavo, batatas (camotes), pan de maíz, salsa de arándano y pay de calabaza, entre otros, son todos alimentos de los indígenas de América del Norte. Ahí queda revelada la historia siempre oculta de este feriado: en 1637, John Winthrop, gobernador de Massachussets, comenzaba a dar “gracias” por la masacre de cientos de hombres, mujeres y niños del pueblo indígena Pequot...
Es de prever que la pobreza avance de manera incontenible, a medida que la crisis se profundice, creando graves conflictos sociales. Nada de lo propuesto por el gobierno electo sirve como contención. El keynesianismo no es adaptable al actual estadio de desarrollo del capitalismo y mucho menos con el grado de interdependencia que tienen todos los países del mundo. Es posible que la crisis económica devenga en crisis política y social. El liderazgo de la burguesía va a ser puesto en duda, lo que se puede transformar en situaciones revolucionarias con grandes tendencias anárquicas donde las masas agotarán sus experiencias rápidamente hasta encontrar salidas más o menos racionales. Lo que parece insinuarse, frente a la debilidad económica, política y social de la burguesía, es un largo período de confusión y lucha.
Sostenemos que la elección de un demócrata no cambiará en nada, prácticamente, la política exterior norteamericana. Los “halcones” no anidan solamente en el Partido Republicano. Sólo basta recorrer la historia de las agresiones de la burguesía imperialista para reconocer que las guerras de agresiones son una actividad permanente. Recordemos Pearl Harbour, usado como justificación para entrar en la Segunda Guerra Mundial; el fenomenal crecimiento de los ejércitos, fuerzas especiales, armamentos nucleares, etc. que llevó a cabo John Fitzgerald Kennedy; la agresión a Vietnam y tantas otras agresiones en América Latina, como la invasión de Bahía de los Cochinos.
No olvidamos al “pacifista” Bill Clinton y su mujer quien confesó: “llamé por teléfono (a su esposo presidente) y lo urgí a bombardear (Yugoeslavia)”. Bombardeo que duró 74 días y en el cual no perdonaron a nadie. Hoy, Hillary Clinton es la nueva Secretaria de Estado, quien también tiene el record de exigir las invasiones de Irak y Afganistán y de promover atacar a Irán con bombas nucleares. A su lado, Condoleeza Rice queda como una reformista... Clinton bombardeó Irak en 1993 e hizo que la ONU impusiera un embargo que costó la vida de más de medio millón de niños iraquíes; atacó Sudán y Afganistán; desestabilizó Haití; militarizó la ambigua lucha contra el narcotráfico que se ha convertido en lucha contrainsurgente y que no ahorra vidas de civiles inocentes en nuestra América Latina; apoyó la privatización de las operaciones militares estadounidenses otorgando leoninos contratos a la industria armamentista; autorizó la venta de armas a países como Indonesia y Turquía, utilizadas en el genocidio de kurdos y habitantes de Timor Oriental.
Barack Obama prometió terminar la guerra en Irak a la que calificó, en la Plaza Federal de Chicago, de “estúpida”, “imprudente” y “basada en la pasión, no en la razón”. Con esta promesa, ganó millones de votos. La promesa prácticamente ya no existe, esta semana declaró: “Dije que retiraría de Irak nuestras tropas de combate en 16 meses, en el entendimiento de que podría ser necesario -probablemente necesario- mantener una fuerza residual a fin de proporcionar entrenamiento y apoyo logístico para proteger a nuestros civiles.”. El “residuo” sería entre 30.000 y 55.000 soldados, según el ex secretario de Marina Richard Danzing, uno de los asesores de Obama. Pero se dice que la cantidad puede llegar a 70.000 hombres, la mitad de los que ocupan Irak actualmente...
Unos 20 “halcones” de la era Clinton dominan el equipo de seguridad y política internacional del presidente electo. La elección de su gabinete y asesores indica que nada cambiará.
EL MUNDO Y LA CRISIS
Las bolsas del mundo se recuperaron luego de que el gobierno norteamericano rescató al Citigroup y que la Reserva Federal anunciara que compraría hasta 800.000 millones de dólares en deudas para ayudar al acceso al crédito.
Por otro lado, la Comisión Europea habilitó a los gobiernos nacionales a tomar diferentes medidas por 200.000 millones de euros para estimular sus golpeadas economías. El plan, cuyo monto representa un 1,5% del PBI de la Comunidad, comenzó a debatirse el 1º de Diciembre, en Bruselas, entre los ministros de finanzas de quince países de la Unión Europea. Alemania, el motor económico de la UE, tiene al proyecto bajo críticas porque defiende su propio paquete de medidas al que destinará 32.000 millones de euros. En tanto se difundieron índices pocos promisorios sobre la industria automotriz española: las ventas de vehículos cayeron un 49,6% en noviembre respecto del mismo mes del año pasado, lo que significa la mayor caída del sector.
El contagio de la crisis hace estragos en la economía de Europa. Hace unos días la Eurostat, oficina de estadísticas europea, publicó datos que confirman el contagio en la zona del euro. El Producto Bruto Interno (PBI) de los 15 países que usan la moneda retrocedió un 0,2%, durante el tercer trimestre del año y se repiten dos trimestres con crecimiento negativo, pues entre abril-junio también se redujo otro 0,2%. Lejos ha quedado la estabilidad monetaria que se había mostrado desde 1999. En el 2003 no había retrocedido, sólo se estancó. En ese momento, Europa no retrocedió, sólo se detuvo. El PBI de toda la Unión Europea ha caído un 0,2% durante el tercer trimestre. A pesar de que por el momento los 27 componentes de la UE se “salvan” de caer en recesión técnica (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo), ya nadie duda en hablar de recesión global.
El desplome de Wall Street en septiembre del año pasado desencadenó el terremoto financiero arrasando los mercados mundiales. La caída de gigantes financieros como Northern Rock en Inglaterra o Lehman Brothers en Estados Unidos han provocado el pánico financiero a un lado y otro de los océanos, originando una crisis de liquidez que no tiene parangón en la historia del capitalismo, transformando todas las medidas e “inyecciones” de dinero en inocuos parches, en gotas de agua en un fenomenal desierto, preanunciando, más allá de los afanes, sueños y deseos de la burguesía imperialista y no imperialista. El abismo es ancho y profundo y allí se estrellarán todos los sueños de la burguesía de eternizarse y eternizar su inhumano sistema de explotación.
Es extremadamente grande la tentación de los intelectuales, analistas y demás escribas al servicio del imperialismo, por tomar todos y cualquier argumento teórico para “explicar” “lo que se viene”. Hacen una “ensalada” condimentada con el más vil eclecticismo, sin ningún rigor y, de tal manera, extraen conclusiones que confunden, presentándolas como la madre de todas las verdades. Una de las “verdades” de estos análisis cientificistas es que aparecen o se presentan como apolíticos y por “encima de toda ideología” cuando, en realidad, responden claramente a la política e ideología de la clase dominante y, más precisamente, a la facción hegemónica de ella: la burguesía financiera. Tal como sostenía Lenín en el capitalismo hay sólo dos ideologías: la ideología burguesa y la ideología proletaria. No existe una tercera, como no existe ninguna tercera posición.
Uno de los ejemplares de estos cientificistas es Immanuel Wallerstein, firmante del manifiesto del Foro Social de Porto Alegre. En un número anterior de El Combatiente nos referimos a la pobreza de su exposición en una de las conferencias que realizó en su última visita a la Argentina. Ahora, en una entrevista concedida a Antoine Reverchon, el ecleticismo del que hace gala es mucho más claro: mezcla al primer ministro de la economía Soviética Nicolás Kondratiev (1882-1930) con el físico-químico Ilya Prigogine (1917-2003). Combina leyes de las ciencias naturales con las leyes particulares de la economía capitalista, atribuyéndole al movimiento anárquico de la producción capitalista una racionalidad que no tiene. Llega a ciertas conclusiones nada claras, pero que tienen cierta racionalidad cuando sostiene que: “...pienso que las posibilidades de acumulación real del sistema han llegado a su límite. El capitalismo, desde su nacimiento en la segunda mitad del siglo XVI, se alimenta de la diferencia de riqueza entre un centro, en el que convergen los beneficios, y periferias (no necesariamente geográficas) cada vez más empobrecidas”. No dice nada novedoso cuando se refiere a la inevitable pérdida de la hegemonía mundial de la burguesía imperialista norteamericana.
Ya en el año 1979 un estudio de la Academia de Economía de la Unión Soviética anunciaba la pérdida de la hegemonía económica y política de la burguesía imperialista estadounidense, pronosticando que, a la salida de la crisis, Estados Unidos sería un país más en el concierto mundial. Su importancia en tal concierto estará determinada por el grado de destrucción de sus fuerzas productivas y por el resultado de la lucha de clases que se agudizará en forma inédita como consecuencia de la gran desorganización del proletariado norteamericano y la enorme debilidad numérica y organizativa de la burguesía. Las tendencias anárquicas se mostrarán en su total dimensión y serán difícilmente controlables.
Quizás, todas las esperanzas de las burguesías estén centradas en sus ejércitos, pero no deben olvidarse que la lucha de clases atraviesa a toda la sociedad, incluidas sus fuerzas armadas. A la historia la hacen las masas, nada está predeterminado, no hay un “destino escrito”. Wallerstein, por lo menos reconoce que esta crisis, con sus avances y retrocesos, comenzó en los años ´70.
RECONOCIMIENTO OFICIAL
¡Por fin la burguesía imperialista reconoce que su economía está en recesión! No desde ayer, sino desde hace un año. Si reconoce un año, debemos pensar que por lo menos lleva el doble de tiempo. Pero no sólo la economía de Estados Unidos ha entrado en recesión, sino también la europea, la china y la japonesa ya lleva varios años en ese estado. Recién ahora van a empezar a “sincerarse” algunos índices de las economías. Por lo pronto, se multiplican los datos negativos sobre las penurias que atraviesa la economía estadounidense. Los planes de “salvataje” que pululan mundialmente ya no tienen ni siquiera los efectos de parches. Las bolsas reaccionan de forma positiva ante los anuncios y caen inmediatamente, mucho más de lo que subieron, marcando una tendencia hacia abajo. Siempre hacia abajo...
En Estados Unidos, en noviembre, la actividad manufacturera se contrajo a un mínimo, golpeada por la baja de pedidos. El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM por sus siglas en inglés) informó que su índice sobre la actividad fabril cayó a 36,2 el mes pasado, desde una lectura de 38,9 en octubre. Un índice por debajo de 50 significa contracción en el sector. “Este es otro serio revés para la manufactura. Las caídas en la demanda están superando la baja en la producción”, dijo Pierre Ellis, economista de Decisión Economics en Nueva York. Respecto del volumen de ventas, si bien crecieron en el fin de semana largo, el aumento fue mucho menor del esperado y también el menor de los últimos seis años. En el sector de la construcción los gastos cayeron un 1,2% en octubre con relación a septiembre. Los analistas esperaban una caída del 0,9%. El dato fue difundido por el Departamento de Comercio.
En lo que va del año la cantidad de bancos que han quebrado asciende a veintidós. Los analistas opinan que las quiebras continuarán ascendiendo hasta un total de 8400 entidades. La caída más resonante fue la de la Caja de Ahorro Downey Savings & Loan, de California, con un balance total de 12.800 millones de dólares. Otras tres entidades de California y Georgia cerraron sus puertas. Sus depósitos fueron absorbidos por la competencia, lo que significa una brutal concentración del capital. La Caja de Ahorro Downey Savings & Loan se sitúa en el tercer caso de gravedad. El mayor caso fue la bancarrota de la caja de ahorro Washington Mutual, a fines de septiembre, con un balance que superaba los 300.000 millones de dólares. En California quebró el PPF Bank & Trust de Pomona, que tenía activos por 3.700 millones de dólares. Los depósitos de las dos entidades californianas fueron asumidos por el Bancorp, el sexto banco más grande de Estados Unidos. También quebró el Community Bank de Luganville, en el estado de Georgia, que tiene depósitos por 681 millones de dólares asumidos por el Bank of Essex cuya casa matriz está en el estado de Virginia.
En otro orden de cosas y en la misma línea, General Motors, Ford y Chrysler, preparan la quiebra, que dejará millones de mujeres y hombres en la calle.
Las penurias de la población y las pústulas del sistema en crisis recién comienzan a asomarse. Las familias estadounidenses empiezan a leer y a sufrir cosas como la siguiente: “¿Quieres ver a la familia anglosajona blanca protestante en su hábitat tradicional?”, fue la invitación a una cena tradicional de Tranksgiving Day o Día de Acción de Gracias, que se celebra como día festivo nacional cada año el último jueves de noviembre. Es un rito dónde se combina el chovinismo con la religión. Para los blancos es fiesta, para los indios norteamericanos es un día de luto.Desde 1970, algunos indígenas y sus aliados celebran un Día Nacional de Luto en el Día de Acción de Gracias, porque es el día en dónde la cultura blanca dominante -y funestamente la mayoría de la población no blanca pero a la vez no indígena- celebra el inicio del genocidio que acabaría con el 95% de los indígenas de Estados Unidos. El menú tradicional revela sus orígenes: pavo, batatas (camotes), pan de maíz, salsa de arándano y pay de calabaza, entre otros, son todos alimentos de los indígenas de América del Norte. Ahí queda revelada la historia siempre oculta de este feriado: en 1637, John Winthrop, gobernador de Massachussets, comenzaba a dar “gracias” por la masacre de cientos de hombres, mujeres y niños del pueblo indígena Pequot...
Es de prever que la pobreza avance de manera incontenible, a medida que la crisis se profundice, creando graves conflictos sociales. Nada de lo propuesto por el gobierno electo sirve como contención. El keynesianismo no es adaptable al actual estadio de desarrollo del capitalismo y mucho menos con el grado de interdependencia que tienen todos los países del mundo. Es posible que la crisis económica devenga en crisis política y social. El liderazgo de la burguesía va a ser puesto en duda, lo que se puede transformar en situaciones revolucionarias con grandes tendencias anárquicas donde las masas agotarán sus experiencias rápidamente hasta encontrar salidas más o menos racionales. Lo que parece insinuarse, frente a la debilidad económica, política y social de la burguesía, es un largo período de confusión y lucha.
Sostenemos que la elección de un demócrata no cambiará en nada, prácticamente, la política exterior norteamericana. Los “halcones” no anidan solamente en el Partido Republicano. Sólo basta recorrer la historia de las agresiones de la burguesía imperialista para reconocer que las guerras de agresiones son una actividad permanente. Recordemos Pearl Harbour, usado como justificación para entrar en la Segunda Guerra Mundial; el fenomenal crecimiento de los ejércitos, fuerzas especiales, armamentos nucleares, etc. que llevó a cabo John Fitzgerald Kennedy; la agresión a Vietnam y tantas otras agresiones en América Latina, como la invasión de Bahía de los Cochinos.
No olvidamos al “pacifista” Bill Clinton y su mujer quien confesó: “llamé por teléfono (a su esposo presidente) y lo urgí a bombardear (Yugoeslavia)”. Bombardeo que duró 74 días y en el cual no perdonaron a nadie. Hoy, Hillary Clinton es la nueva Secretaria de Estado, quien también tiene el record de exigir las invasiones de Irak y Afganistán y de promover atacar a Irán con bombas nucleares. A su lado, Condoleeza Rice queda como una reformista... Clinton bombardeó Irak en 1993 e hizo que la ONU impusiera un embargo que costó la vida de más de medio millón de niños iraquíes; atacó Sudán y Afganistán; desestabilizó Haití; militarizó la ambigua lucha contra el narcotráfico que se ha convertido en lucha contrainsurgente y que no ahorra vidas de civiles inocentes en nuestra América Latina; apoyó la privatización de las operaciones militares estadounidenses otorgando leoninos contratos a la industria armamentista; autorizó la venta de armas a países como Indonesia y Turquía, utilizadas en el genocidio de kurdos y habitantes de Timor Oriental.
Barack Obama prometió terminar la guerra en Irak a la que calificó, en la Plaza Federal de Chicago, de “estúpida”, “imprudente” y “basada en la pasión, no en la razón”. Con esta promesa, ganó millones de votos. La promesa prácticamente ya no existe, esta semana declaró: “Dije que retiraría de Irak nuestras tropas de combate en 16 meses, en el entendimiento de que podría ser necesario -probablemente necesario- mantener una fuerza residual a fin de proporcionar entrenamiento y apoyo logístico para proteger a nuestros civiles.”. El “residuo” sería entre 30.000 y 55.000 soldados, según el ex secretario de Marina Richard Danzing, uno de los asesores de Obama. Pero se dice que la cantidad puede llegar a 70.000 hombres, la mitad de los que ocupan Irak actualmente...
Unos 20 “halcones” de la era Clinton dominan el equipo de seguridad y política internacional del presidente electo. La elección de su gabinete y asesores indica que nada cambiará.
EL MUNDO Y LA CRISIS
Las bolsas del mundo se recuperaron luego de que el gobierno norteamericano rescató al Citigroup y que la Reserva Federal anunciara que compraría hasta 800.000 millones de dólares en deudas para ayudar al acceso al crédito.
Por otro lado, la Comisión Europea habilitó a los gobiernos nacionales a tomar diferentes medidas por 200.000 millones de euros para estimular sus golpeadas economías. El plan, cuyo monto representa un 1,5% del PBI de la Comunidad, comenzó a debatirse el 1º de Diciembre, en Bruselas, entre los ministros de finanzas de quince países de la Unión Europea. Alemania, el motor económico de la UE, tiene al proyecto bajo críticas porque defiende su propio paquete de medidas al que destinará 32.000 millones de euros. En tanto se difundieron índices pocos promisorios sobre la industria automotriz española: las ventas de vehículos cayeron un 49,6% en noviembre respecto del mismo mes del año pasado, lo que significa la mayor caída del sector.
El contagio de la crisis hace estragos en la economía de Europa. Hace unos días la Eurostat, oficina de estadísticas europea, publicó datos que confirman el contagio en la zona del euro. El Producto Bruto Interno (PBI) de los 15 países que usan la moneda retrocedió un 0,2%, durante el tercer trimestre del año y se repiten dos trimestres con crecimiento negativo, pues entre abril-junio también se redujo otro 0,2%. Lejos ha quedado la estabilidad monetaria que se había mostrado desde 1999. En el 2003 no había retrocedido, sólo se estancó. En ese momento, Europa no retrocedió, sólo se detuvo. El PBI de toda la Unión Europea ha caído un 0,2% durante el tercer trimestre. A pesar de que por el momento los 27 componentes de la UE se “salvan” de caer en recesión técnica (dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo), ya nadie duda en hablar de recesión global.
El desplome de Wall Street en septiembre del año pasado desencadenó el terremoto financiero arrasando los mercados mundiales. La caída de gigantes financieros como Northern Rock en Inglaterra o Lehman Brothers en Estados Unidos han provocado el pánico financiero a un lado y otro de los océanos, originando una crisis de liquidez que no tiene parangón en la historia del capitalismo, transformando todas las medidas e “inyecciones” de dinero en inocuos parches, en gotas de agua en un fenomenal desierto, preanunciando, más allá de los afanes, sueños y deseos de la burguesía imperialista y no imperialista. El abismo es ancho y profundo y allí se estrellarán todos los sueños de la burguesía de eternizarse y eternizar su inhumano sistema de explotación.
Los síntomas de la recesión en Europa son más que evidentes. La locomotora alemana se paralizó, es más, ha retrocedido un 0,5% entre julio y septiembre. No es la única: Italia cayó 0,4% entre abril y junio y otro 0,5% entre julio y septiembre. Estonia también camina para atrás: en el segundo trimestre tuvo una caída del 0,8% y en el tercero un 1%. Irlanda tuvo un segundo trimestre con una caída del 0,5% y el atraso en la publicación de sus índices impide oficializar la recesión. Holanda no crece: su índice marca 0%. España, con un 0,2% de retroceso, todavía se “salva” de la recesión técnica. Pero ni España ni Holanda tienen esperanzas y sólo es una cuestión de tiempo la oficialización de que han entrado en recesión. Inglaterra y Hungría ya caminan hacia atrás.
En los nuevos estados miembros -República Checa, Chipre, Lituania y Eslovaquia- han mantenido el nivel de actividad, pero esperan que pronto serán golpeados por los coletazos de la crisis. Hace un mes, la burguesía imperialista europea soñaba, en Bruselas, con un módico crecimiento del 0,1% para el 2009, pero la realidad es demasiado tozuda. Ahora sueña con la recuperación para el 2010... Para ese entonces espera un crecimiento del 0,9%. De ilusiones también vive la burguesía imperialista europea.
A la debilidad económica le corresponde debilidad política y esa correspondencia se está haciendo evidente en muchos aspectos, principalmente en el uso del terrorismo por parte de las burguesías imperialistas. Lejos está de la verdad si se piensa que las redes terroristas que operan en Asia bajo la fachada de islámicas nacieron donde la burguesía imperialista dice que nacieron. No fue en Afganistán ni en Irán ni en el Líbano ni en Palestina ni en ningún lugar del mundo que no sea en las oficinas de Langley. Tampoco fueron paridas, solamente, por las febriles y trasnochadas mentes de la burguesía imperialista norteamericana, sino por la Santa Alianza de la burguesía financiera mundial. Es la nueva estrategia de guerra que se puso en marcha para mantener su hegemonía. Las viejas operaciones encubiertas de los servicios de inteligencia de los países desarrollados y sus delfines como Israel, Paquistán, Sudáfrica, etc., fueron centralizadas y generalizadas para mantener un permanente estado de desestabilización e inseguridad en el mundo entero; para poner países vecinos en pie de guerra unos contra otros; para dividir y enfrentar...
“Divide y reinarás” es la premisa central de la burguesía financiera. De esta manera se mantiene a los adversarios a la defensiva y rearmándose permanentemente. Gran negocio para la industria de armamentos. Por otro lado es una permanente excusa o justificación para agredir a los que no siguen los dictados del centro.
No se puede separar en compartimentos estancos lo que sucede en la India, precisamente en Bombay, de lo que pasa en Irak, del bloqueo a Cuba, de los bombardeos en la frontera afgano-paquistaní, con la permanente ola de inseguridad mundial. Es el nuevo tipo de guerra que está desarrollando la burguesía financiera imperialista. Mientras, en lo interno de cada país desarrollado -y de acuerdo con el ritmo de agudización de la lucha de clase-, los gobiernos toman medidas que tienden a preparar a sus fuerzas represivas y sus legislaciones para hacer frente a la inevitable rebelión de las masas que se negarán a cargar sobre sus espaldas el peso de la crisis. La fascistización marcha paralela a la crisis y a la agudización de la lucha de clases. Un ejemplo son las reformas policiales en Alemania que, con la excusa de la lucha antiterrorista, otorga amplias facultades a la policía. Facultades que arrasan casi de lleno con todas las libertades individuales y que tienden a transformase en un estado policial. Frente a la protesta de parlamentarios y políticos, el Ministro del Interior alemán, Wolfgang Schauble, salió al ruedo a defender la ley diciendo que “es una campaña de difamación”, que las medidas son necesarias para “proteger la libertad” y agregó algo que por estas tierras conocemos muy bien: “Por eso, no es un ataque contra el Estado de Derecho sino de una ley para la defensa del Estado de Derecho”. Nada nuevo en el terruño de Hitler...
En Japón tampoco las cosas andan bien. Mitsubishi, la más grande automotriz del mundo y otras empresas japonesas, estudian dejar en la calle a una parte de sus trabajadores.
China no está al margen del mercado internacional capitalista. Por el contrario, es uno de los más grandes exportadores y, frente a la fenomenal caída de la demanda internacional, se ve obligada a tomar medidas para volcar parte de sus excedentes en el mercado interno. Algo que parece no ser fácil, porque el poder adquisitivo de la población es menor per cápita que el de un país latinoamericano... Es previsible que tenga enormes problemas sociales. La crisis no la respetará y causará estragos. El Partido Comunista Chino se verá en la disyuntiva de hacer la verdadera revolución Socialista o desaparecer. El camino elegido no es el del Socialismo y las últimas medidas que está tomando lo llevan, necesariamente, hacia la involución: todas son tendientes a consolidar el poder del Estado en contra de los intereses de la clase obrera y del proletariado en general. Está claro: en China NO HAY SOCIALISMO. De creer que en China hay socialismo estaríamos pensando en contra y fuera del marxismo. No puede, no existe la posibilidad del SOCIALISMO EN UN SOLO PAIS. Y China tampoco está en transición hacia una sociedad socialista, sino en plena involución. Pero tampoco podemos afirmar que sea plenamente capitalista.
Lo de Rusia es un tema para seguir atentamente porque nada es lineal...
Lo que sí queda claro es que hay dos geopolíticas en danza: por un lado, la de la burguesía financiera imperialista, con la burguesía financiera y el Estado norteamericano a la cabeza en estrecha alianza con la inglesa, apoyada con más o menos entusiasmo por la europea -francesa, alemana, italiana, holandesa, belga, española, portuguesa, sueca, danesa, suiza, noruega, etc.-. Geopolítica que es apoyada por Japón, Corea de Sur y otros estados más pequeños. Los norteamericanos y los europeos se organizan política y militarmente en la OTAN.
Por otro lado, está la geopolítica de Rusia, que con la profundización de la crisis económica del imperialismo ha ido tomando más y más importancia. El objetivo más difundido es defensa de la paz y la multipolaridad. Fue evidente su papel en Irak e Irán y su enfrentamiento con el militarismo estadounidense. Colaboró con el armado del tipo de guerra que se desarrolla en Irak. Y, por lo menos desde 1990, está armando a los ejércitos iraníes. Ha desplazado a los Estados Unidos como proveedor de armas a Venezuela. Pero, también, desde hace unos quince años, vende combustibles sólidos para los viajes aeroespaciales y otras tecnologías a Estados Unidos. Comparte con éstos y los europeos la estación aeroespacial internacional. Bloquea todos los emprendimientos de Estados Unidos que lleven a acciones de guerra en el Consejo de Seguridad. Ha puesto en marcha, junto con China e India, el Mercado Asiático, a la vez que en el Tratado de Cooperación de Shangai extendió, junto con China, India y otros países de Asia Central, acuerdos que llegan a la colaboración política y militar. Su economía, a pesar de la caída de los precios del petróleo y de la crisis, no parece haberse resentido demasiado. El desplazamiento de una parte de su flota de guerra hacia Venezuela para participar en ejercicios conjuntos parece simbolizar un claro desafío militar a Estados Unidos...
Estas dos geopolíticas chocan por sus objetivos. Y sólo el tiempo y la vida dirán...
El Partido Comunista de la Federación Rusa declara que la única salida es el SOCIALISMO. Todas sus críticas están apuntadas hacia el pasado. No conocemos todas sus declaraciones, pero esperamos que haya una evaluación crítica de su papel...
El proletariado mundial está. Se mueven las masas, aunque los medios de comunicación aún amordazados por la burguesía dejen filtrar una mínima parte de sus movimientos. Pero podemos medir la temperatura por las medidas que la burguesía va levantando aquí y allá para protegerse del vendaval que se le aproxima. En Tailandia toman aeropuertos, en Italia los estudiantes protestan y lo que esta sucediendo en Grecia es una demostración de que el avance de la lucha de clases no puede ser encasillada en ninguna teoría y mucho menos tergiversada ni por el más grande aparato de desinformación. Cualquier chispa se transforma en el detonante de rebeliones, producto de una lenta pero inexorable acumulación de las más diversas necesidades insatisfechas, que abren el camino a la lucha por el progreso que la burguesía financiera no puede ni quiere garantizarle a las masas.
En los sucesos de Grecia, fue la policía, aplicando la política de inseguridad, la del “gatillo fácil”, la que detonó, prácticamente, una insurrección que aún no se detiene y ya lleva siete días. Política de “gatillo fácil” que es la política de todos los estados contra la juventud. El clima se va enrareciendo poco a poco, la parálisis va quedando atrás y pronto será un recuerdo.
Hay que preparase para estar a la altura de los acontecimientos. Hoy más que nunca debemos estar de acuerdo con Don Carlos Marx. Nunca en la historia el proletariado estuvo tan cerca de la REVOLUCION MUNDIAL, nunca estuvo más cerca de la LIBERTAD, nunca tan cerca del SOCIALISMO.
Mario Roberto Salvatierra.
En los nuevos estados miembros -República Checa, Chipre, Lituania y Eslovaquia- han mantenido el nivel de actividad, pero esperan que pronto serán golpeados por los coletazos de la crisis. Hace un mes, la burguesía imperialista europea soñaba, en Bruselas, con un módico crecimiento del 0,1% para el 2009, pero la realidad es demasiado tozuda. Ahora sueña con la recuperación para el 2010... Para ese entonces espera un crecimiento del 0,9%. De ilusiones también vive la burguesía imperialista europea.
A la debilidad económica le corresponde debilidad política y esa correspondencia se está haciendo evidente en muchos aspectos, principalmente en el uso del terrorismo por parte de las burguesías imperialistas. Lejos está de la verdad si se piensa que las redes terroristas que operan en Asia bajo la fachada de islámicas nacieron donde la burguesía imperialista dice que nacieron. No fue en Afganistán ni en Irán ni en el Líbano ni en Palestina ni en ningún lugar del mundo que no sea en las oficinas de Langley. Tampoco fueron paridas, solamente, por las febriles y trasnochadas mentes de la burguesía imperialista norteamericana, sino por la Santa Alianza de la burguesía financiera mundial. Es la nueva estrategia de guerra que se puso en marcha para mantener su hegemonía. Las viejas operaciones encubiertas de los servicios de inteligencia de los países desarrollados y sus delfines como Israel, Paquistán, Sudáfrica, etc., fueron centralizadas y generalizadas para mantener un permanente estado de desestabilización e inseguridad en el mundo entero; para poner países vecinos en pie de guerra unos contra otros; para dividir y enfrentar...
“Divide y reinarás” es la premisa central de la burguesía financiera. De esta manera se mantiene a los adversarios a la defensiva y rearmándose permanentemente. Gran negocio para la industria de armamentos. Por otro lado es una permanente excusa o justificación para agredir a los que no siguen los dictados del centro.
No se puede separar en compartimentos estancos lo que sucede en la India, precisamente en Bombay, de lo que pasa en Irak, del bloqueo a Cuba, de los bombardeos en la frontera afgano-paquistaní, con la permanente ola de inseguridad mundial. Es el nuevo tipo de guerra que está desarrollando la burguesía financiera imperialista. Mientras, en lo interno de cada país desarrollado -y de acuerdo con el ritmo de agudización de la lucha de clase-, los gobiernos toman medidas que tienden a preparar a sus fuerzas represivas y sus legislaciones para hacer frente a la inevitable rebelión de las masas que se negarán a cargar sobre sus espaldas el peso de la crisis. La fascistización marcha paralela a la crisis y a la agudización de la lucha de clases. Un ejemplo son las reformas policiales en Alemania que, con la excusa de la lucha antiterrorista, otorga amplias facultades a la policía. Facultades que arrasan casi de lleno con todas las libertades individuales y que tienden a transformase en un estado policial. Frente a la protesta de parlamentarios y políticos, el Ministro del Interior alemán, Wolfgang Schauble, salió al ruedo a defender la ley diciendo que “es una campaña de difamación”, que las medidas son necesarias para “proteger la libertad” y agregó algo que por estas tierras conocemos muy bien: “Por eso, no es un ataque contra el Estado de Derecho sino de una ley para la defensa del Estado de Derecho”. Nada nuevo en el terruño de Hitler...
En Japón tampoco las cosas andan bien. Mitsubishi, la más grande automotriz del mundo y otras empresas japonesas, estudian dejar en la calle a una parte de sus trabajadores.
China no está al margen del mercado internacional capitalista. Por el contrario, es uno de los más grandes exportadores y, frente a la fenomenal caída de la demanda internacional, se ve obligada a tomar medidas para volcar parte de sus excedentes en el mercado interno. Algo que parece no ser fácil, porque el poder adquisitivo de la población es menor per cápita que el de un país latinoamericano... Es previsible que tenga enormes problemas sociales. La crisis no la respetará y causará estragos. El Partido Comunista Chino se verá en la disyuntiva de hacer la verdadera revolución Socialista o desaparecer. El camino elegido no es el del Socialismo y las últimas medidas que está tomando lo llevan, necesariamente, hacia la involución: todas son tendientes a consolidar el poder del Estado en contra de los intereses de la clase obrera y del proletariado en general. Está claro: en China NO HAY SOCIALISMO. De creer que en China hay socialismo estaríamos pensando en contra y fuera del marxismo. No puede, no existe la posibilidad del SOCIALISMO EN UN SOLO PAIS. Y China tampoco está en transición hacia una sociedad socialista, sino en plena involución. Pero tampoco podemos afirmar que sea plenamente capitalista.
Lo de Rusia es un tema para seguir atentamente porque nada es lineal...
Lo que sí queda claro es que hay dos geopolíticas en danza: por un lado, la de la burguesía financiera imperialista, con la burguesía financiera y el Estado norteamericano a la cabeza en estrecha alianza con la inglesa, apoyada con más o menos entusiasmo por la europea -francesa, alemana, italiana, holandesa, belga, española, portuguesa, sueca, danesa, suiza, noruega, etc.-. Geopolítica que es apoyada por Japón, Corea de Sur y otros estados más pequeños. Los norteamericanos y los europeos se organizan política y militarmente en la OTAN.
Por otro lado, está la geopolítica de Rusia, que con la profundización de la crisis económica del imperialismo ha ido tomando más y más importancia. El objetivo más difundido es defensa de la paz y la multipolaridad. Fue evidente su papel en Irak e Irán y su enfrentamiento con el militarismo estadounidense. Colaboró con el armado del tipo de guerra que se desarrolla en Irak. Y, por lo menos desde 1990, está armando a los ejércitos iraníes. Ha desplazado a los Estados Unidos como proveedor de armas a Venezuela. Pero, también, desde hace unos quince años, vende combustibles sólidos para los viajes aeroespaciales y otras tecnologías a Estados Unidos. Comparte con éstos y los europeos la estación aeroespacial internacional. Bloquea todos los emprendimientos de Estados Unidos que lleven a acciones de guerra en el Consejo de Seguridad. Ha puesto en marcha, junto con China e India, el Mercado Asiático, a la vez que en el Tratado de Cooperación de Shangai extendió, junto con China, India y otros países de Asia Central, acuerdos que llegan a la colaboración política y militar. Su economía, a pesar de la caída de los precios del petróleo y de la crisis, no parece haberse resentido demasiado. El desplazamiento de una parte de su flota de guerra hacia Venezuela para participar en ejercicios conjuntos parece simbolizar un claro desafío militar a Estados Unidos...
Estas dos geopolíticas chocan por sus objetivos. Y sólo el tiempo y la vida dirán...
El Partido Comunista de la Federación Rusa declara que la única salida es el SOCIALISMO. Todas sus críticas están apuntadas hacia el pasado. No conocemos todas sus declaraciones, pero esperamos que haya una evaluación crítica de su papel...
El proletariado mundial está. Se mueven las masas, aunque los medios de comunicación aún amordazados por la burguesía dejen filtrar una mínima parte de sus movimientos. Pero podemos medir la temperatura por las medidas que la burguesía va levantando aquí y allá para protegerse del vendaval que se le aproxima. En Tailandia toman aeropuertos, en Italia los estudiantes protestan y lo que esta sucediendo en Grecia es una demostración de que el avance de la lucha de clases no puede ser encasillada en ninguna teoría y mucho menos tergiversada ni por el más grande aparato de desinformación. Cualquier chispa se transforma en el detonante de rebeliones, producto de una lenta pero inexorable acumulación de las más diversas necesidades insatisfechas, que abren el camino a la lucha por el progreso que la burguesía financiera no puede ni quiere garantizarle a las masas.
En los sucesos de Grecia, fue la policía, aplicando la política de inseguridad, la del “gatillo fácil”, la que detonó, prácticamente, una insurrección que aún no se detiene y ya lleva siete días. Política de “gatillo fácil” que es la política de todos los estados contra la juventud. El clima se va enrareciendo poco a poco, la parálisis va quedando atrás y pronto será un recuerdo.
Hay que preparase para estar a la altura de los acontecimientos. Hoy más que nunca debemos estar de acuerdo con Don Carlos Marx. Nunca en la historia el proletariado estuvo tan cerca de la REVOLUCION MUNDIAL, nunca estuvo más cerca de la LIBERTAD, nunca tan cerca del SOCIALISMO.
Mario Roberto Salvatierra.
