sábado, 23 de abril de 2011

LECCIONES DE BATALLA

LECCIONES DE BATALLA

AUN DÍA HISTÓRICO CONTRA LA IMPUNIDAD

La noche anterior anduvo haciendo piruetas y malabares para arruinar el día del veredicto. Parecía que la tormenta le pondría un perfil gris oscuro y húmedo. Y por supuesto me costó dormir, como suele suceder en la antesala de un acontecimiento de mucha expectativa. Estaba intranquilo, ansioso, molesto, en fin, momentos con mucho bullicio interno.

El Combatiente N°45

El día comenzó bastante temprano, tanto, que mi perra Telesita estaba desorientada porque la llevé a pasear tan temprano por la placita del barrio.

Después de unos mates salí rumbo a Lacroze, donde me esperaba el Negro Ponce de León para que juntos tomáramos el tren hasta Lemos. Un viaje tranquilo, con recuerdos de lugares y nombres de compañeros de la militancia, de "nuestra" militancia a la que hoy, casualmente, el plato vacilante de la justicia dejaría inclinada para hacer valer la lucha de un pueblo digno contra los íconos siniestros de la impunidad.

A las 13 hs. llegamos a Lemos. Antes de abordar el tren, Antonio, siempre atento, mandó un mensaje de que se había adelantado la hora de la lectura de la sentencia y que, por tanto, todo se adelantaba. De entrada nomás, nos encontramos con Antonio, Daniel, dos jóvenes cumpas del PRT y minutos más tarde comenzaron a llegar los micros.

El Combatiente N°45

Alrededor de las 14 iniciamos la caravana por la Ruta 8. Micros y autos. Previamente, nos reunimos los referentes de las organizaciones presentes para reconfirmar el itinerario y el punto de encuentro, es decir, para ingresar por Puerta 4, por el interior del distrito militar de Campo de Mayo hasta la Avenida Márquez. Fue emocionante esta caravana: tranquila, respetuosa, agitando las banderas de colores diversos que le ponían color y entusiasmo de victorias a un territorio donde miles de compañeros, hombres y mujeres, jóvenes y niños fueron silenciados por las bestias, las mismas bestias defensoras de un proyecto de país que intentó quebrar nuestros ideales de una sociedad digna y libre.

Llegamos a horario al punto de encuentro. En seguida armamos la marcha, dos policías a cargo del control de la ruta se acercaron a ofrecerse "para lo que ustedes dispongan, para cortar las calles y desviar el tránsito". Luego de presentarse con sus nombres, apellidos y sus cargos, se retiraron a ordenar su tropa, "Cualquier inconveniente nos comunicamos con Ud. ¿Cómo es su gracia.?" En un instante pensé, fiel a mi estilo, ¿Y ahora qué les digo? ¿Nica, Tintina, mi nombre verdadero.? Nos saludamos y cada uno nos retiramos a puntos distintos.

La marcha, con las banderas y carteles previamente acordados, emprendió su camino en busca del grito que unificara todas las voces todas: la Perpetua y Cárcel común para los miserables.

El Combatiente N°45

Al llegar al campo deportivo donde estaba el escenario y las pantallas, nos empezamos a entreverar con los cumpas de otros lados, hijos, militantes de distintas organizaciones. Cada saludo, cada abrazo, era un enredo de emociones, voces fuertes, risas y alegrías por doquier que aguantaron hasta mezclarse con los lagrimones que se escaparon libres cuando, por fin, escuchamos las sentencias. Puños y dedos en V agitándose entre banderas multicolores, voces afinadas y desafinadas en un solo coro de "¡Adonde vayan los iremos a buscar!".

Les hicimos el aguante a los abogados y familiares para que lleguen al escenario, cada uno habló en forma breve, clara y contundente. Pablo Llonto dijo, entre otras cosas, "Ahora falta otro ícono: Ernestina". Pipi Oberlin terminó sus palabras con el reconocimiento a todos los que trabajaron a full usando la frase del cartel colocado a lo largo del fondo del escenario: "Lo posible sólo tarda un poco más". Gastón pidió que los represores "digan todo lo que saben porque lo mismo van a ir al infierno".Ciro sintetizó que "éste es un triunfo de todos". Las madres felicitaron a los jóvenes por el compromiso que tienen hoy y rescataron el compromiso que "tuvieron nuestros hijos". Antes, pasaron por el escenario la murga La Memoriosa, la banda de rock Perro Suelto y, al final, Los Decadentes y Los Pericos.

El Combatiente N°45

La tarde inició su retirada apacible, luminosa, agradable. Se desvanecía risueña, seguramente festejando la zancadilla que le hizo a la noche tormentosa que pretendió distraernos con sus piruetas y malabares de un día gris, húmedo y molesto.

Hasta la Victoria Siempre.

Por Carlos "Nica" González.




Ex militante del PRT

Ex preso político de la Cárcel de Rawson

Miembro de la Comisión por la Recuperación de la Memoria de Campo de Mayo