sábado, 1 de agosto de 2009

OPINIÓN


Enfermedades de clase

"Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas”.
Ramón Carrillo

Hace muchos años, un humorista conocido como Landrú, Juan Carlos Colombres, sostenía que un infarto de miocardio era una enfermedad clase “A” porque era una paquetería para contarle a otra gente, mientras que las hemorroides eran clase “Z” por impresentables en público.

Se estima que en el planeta hay más de 6.500 millones de habitantes y que el sistema capitalista produce alimentos para 12.000 millones, es decir, alcanzarían para el doble del total de habitantes del mundo, sin embargo, de acuerdo con los informes de la ONU del año 2007, mueren 35 millones de personas por año, por desnutrición, como consecuencia del hambre mundial, por tanto, 24.000 fallecen por día. ¿Y por qué...? Por una razón obvia: porque son pobres que nacieron en países y hasta continentes en “vías de desarrollo”, eufemismo con el que se oculta una realidad: subdesarrollados.

Sin pretender atosigar a nadie con las cifras, no podemos omitir algunos pequeños “detalles” de los muertos por hambre. Entre el año 1998 y el mentado fin del milenio, el año 2000, en tan sólo dos años, la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) consideró que existían 840 millones de personas desnutridas y que 799 millones pertenecían a esos países que la burguesía internacional gusta en llamar en “vías de desarrollo”. Nunca sabremos dónde termina esa vía, porque parece un camino sin final...

Es más, de esos 35 millones que mueren por año, 5 millones son niños menores de 5 años de edad.

¿El hambre es una enfermedad? Decididamente no. ¿Y si no es una enfermedad, por qué mata...? Porque es una consecuencia de una política rapaz y desalmada inherente al sistema capitalista. Los niños de 5 años que mueren ni siquiera llegan a la escuela: mueren antes de aprender una sola letra para ponerle palabras a la injusticia.

¿Podríamos decir que el hambre, aunque no sea una enfermedad, es clase “Z”, al estilo de Landrú...? Rotundamente sí, porque no afecta a la burguesía, no le toca ni el bolsillo ni los intereses ni la panza ni, mucho menos, la moral.

¿Estamos tomando conciencia de estos números, percatándonos de que 35 millones de personas muertas por año son una barbaridad...? Comparemos la cifra con el holocausto judío donde fueron asesinados 6 millones de seres humanos como víctimas de los nazis durante cuatro años. La cifra del holocausto siempre nos provoca espanto. ¿El hambre, en números reales, nos produce el mismo espanto o nos hemos acostumbrado y ya no lo registramos como gravísimo...? Los 35.000.000 son equivalentes a casi seis holocaustos anuales o, para evaluar mejor, casi la población completa de nuestro país.

Es más, sigamos comparando las cifras: en Hiroshima con la bomba atómica fueron asesinadas 140.000 personas en un día. En algo menos de seis días, SIN NINGUNA BOMBA ATÓMICA de por medio, muere actualmente el mismo número de personas en el mundo... Es como si se tiraran exactamente, 250 bombas atómicas por año...

A pesar de tantas muertes, el hambre sigue siendo clase “Z” y no tiene ninguna posibilidad de ser considerado la primera y más importante causal de muerte previsible en el mundo. De eso no se habla... es impresentable. Pero la gripe “A”, catalogada por la Organización Mundial de la Salud como una “pandemia” porque mató 211 personas en Estados Unidos, le quita el sueño a más de uno.

Veamos. ¿Es realmente así o nuevamente nos están engañando...? La proliferación de datos confusos, contradictorios y mentirosos, más la experiencia que tenemos de vivir inmersos en un mar de información falsa nos impiden evaluar si la “pandemia” es tal, si es un buen negocio más, si el virus apareció de la nada o fue fabricado en los laboratorios medicinales cuyas acciones venían en caída libre como consecuencia de la crisis, si comenzó a ser verdadera después de las elecciones...

Antes del acto eleccionario del 29 de Junio, la Gripe H1N1, conocida como gripe porcina, parecía haber cobrado sólo de 26 a 33 vidas humanas. Damos esta inexacta cifra porque así lo anunciaban los canales de televisión argentinos, dependiendo del mayor o menor gusto o simpatía por el gobierno, de la mayor o menor inclinación amarillista, de la mayor o menor responsabilidad social.

Por esos días, según los medios de información siempre voceros de la clase dominante, los enfermos apenas si eran un par de centenas y nadie correría demasiados riesgos si iba a votar. De este ocultamiento no se puede acusar sólo al gobierno de turno, sino a toda la aparente “oposición” que fue cómplice en el silenciamiento de la verdad. Pero mientras todos estaban mirando el ombligo de sus mezquinos intereses, otra era la realidad: las obras sociales estaban colapsadas y no enviaban médicos domiciliarios a sus afiliados porque no daban abasto; el Instituto Malbrán, -desmantelado por Menem y todos los que lo precedieron y continuaron- ya no daba abasto con los hisopados por lo cual también había colapsado; los hospitales públicos –desmantelados por cada gobierno que ha ido recortando presupuesto sobre la salud pública porque no suele ser un buen negocio- estaban atestados de gente a la que no sólo no podían contener, sino que ni siquiera podían diagnosticar con corrección. Y terminadas las elecciones, apenas cambiado el Ministro de Salud, nos enteramos de que el año pasado en nuestro país murieron entre 3.800 y 4.200 personas de gripe “común”, dato también poco preciso porque la cifra dada por el nuevo funcionario es de 3.800 y la de los médicos de hospitales es 4.200... ¿Qué son 400 muertos más o menos para un gobierno que está acostumbrado a mentir con las cifras de la pobreza, de la desocupación o del costo de vida...?

Para más confusión, dejó de ser un secreto que Donald Rumsfeld (ex ministro de Defensa de Bush) es uno de los principales accionistas del laboratorio Gilead Sciences Inc que otorgó la licencia EXCLUSIVA a Roche del “Oseltamivir”, públicamente conocido Tamiflu. Este antiviral fue patentado en 1996 por Gilead Sciences Inc como un medicamento para el sida, pero luego se usaría para el brote de gripe “Aviar” ocurrido en Hong Kong durante 1997, casualmente, un año después... La gripe aviar (H5N1) no era transmisible de las aves a los seres humanos, pero tras la manipulación genética se logró que se transmitiera a los seres humanos en los laboratorios farmacológicos del ejército de EEUU en Fort Dix, New Jersey, en 1976, causando entonces la muerte de varios soldados. El 21 de octubre de 2008, en el periódico digital “adnmundo.com” se publicaba que “Las acciones de Roche bajaron un 5,4 por ciento, después de que reportó una caída de un 2 por ciento en sus ventas de los primeros nueve meses del año.” (1). Seis meses más tarde, en medio de la debacle de la crisis financiera en “El Economista.es”, el 22 de abril de 2009 se informaba que “Las acciones del grupo farmacéutico suizo Roche cedían un 8,47% en la Bolsa de Zurich tras conocerse que los resultados de la fase de pruebas de Avastin para el tratamiento del cáncer de colon no han alcanzado los objetivos marcados.” (2) Pero ya en abril Roche abría el paraguas para salvarse: comenzaba el brote de Gripe A en México y ¡¡Cinco días más tarde!! se recuperaba en la bolsa, tal como lo informaba el nada izquierdista diario La Nación: “En alza. Las acciones de Roche se dispararon hoy al alza en la bolsa suiza. Subieron 4,6 por ciento a 147 francos suizos (128 dólares).”(3)

También se supo que Glaxo fabrica otro antiviral, el “Zanamivir”, con nombre comercial “Relenza” cuya licencia le fue otorgada por Biota Holdings. Glaxo ya estaba en plan de recortes de puestos de trabajo como consecuencia de la crisis capitalista mundial y la competencia con otras empresas fabricantes de genéricos. "No hay forma en que seamos distraídos por fusiones y adquisiciones de gran escala en el sector farmacéutico - eso no corresponde a GlaxoSmithKline," dijo su presidente ejecutivo, Andrew Witty. Según el Diario de la Salud “Medicina Digital”, la empresa “planea considerar acuerdos pequeños y medianos para construir la presencia de Glaxo en mercados emergentes y en el segmento de la salud del consumidor.” (4) Nos preguntamos si dentro de los mercados “emergentes” están considerados los países en “vías de desarrollo” como los nuestros. Sin ánimo de hacer análisis conspirativos tenemos que considerar que el avance de la “pandemia” ofrece a los laboratorios mencionados la nada desechable posibilidad de ampliar los mercados en el mundo y subir considerablemente las alicaídas ganancias: las acciones de Biota Holdings, subían el 81,6% y las de Glaxo el 7,57% para el 27 de Abril de 2009. (5)


El hecho de que dos empresas farmacéuticas multinacionales se salven de la quiebra y se transformen en casi las únicas cuyas acciones y ganancias suben como consecuencia de la “pandemia”; la proliferación de publicaciones que sostienen que el virus es parte de la guerra bacteriológica ideada por Estados Unidos a través de experimentos del Pentágono y de los NIH-National Institutes of Health (Institutos Nacionales de la Salud, de EEUU) que habrían reflotado un virus de la gripe española de 1918 de un cadáver encontrado en Alaska y combinado con el virus de la gripe aviar (6); la información cruzada y contradictoria entre lo que dice y lo que hace el gobierno (7); la manipulación mediática de datos; todo, hace pendular a la población entre el más estricto pánico y el más contundente escepticismo, sin estaciones intermedias que permitan una correcta prevención del contagio.

El gobierno, acostumbrado a manejar los datos del INDEC con mentiras como política para “enfrentar” la crisis, ha elegido lo mismo a lo que nos tiene acostumbrados: los hospitales han atendido pacientes con gripe A, los han provisto con el antiviral que compró el estado pero, a la hora de hacer el certificado médico o de asentar el diagnóstico, OMITIERON la verdadera diagnosis por órdenes “de arriba”; numerosos casos de muerte por gripe A son disfrazados como afecciones respiratorias, cuando las neumopatías mortales son consecuencia de la acción del virus H1N1; se estima que muchos pacientes padecen de Gripe A pero no hay capacidad técnica ni hospitalaria para diagnosticarlos; la presidenta, los ministros de salud y funcionarios se sacaron fotos en el hospital “modelo” de Malvinas Argentinas haciendo alarde del nuevo equipo, el “ciclador en tiempo real”, que puede realizar 24 análisis cada cuatro horas, pero no dijeron que no había personal apto para manejarlo y que todavía no se ha podido inaugurar porque los profesionales aún se están entrenando; considerando que las neumopatías son la manifestación más habitual en los casos graves, el Comité de Emergencia por la Gripe A no tiene entre sus miembros ningún neumonólogo; a pesar de que el ciclador en tiempo real sólo cuesta 50.000 dólares es el primero y ÚNICO en el país, por lo cual quien se enferme algo más allá del Hospital de Malvinas Argentinas está en el horno... ¿Qué son 50.000 dólares comparados con todos los que se gastaron poco antes en la campaña electoral...? Por ejemplo, la provincia de Santa Fe, donde la pobreza es creciente, se encamina a tener el más alto número de infectados con el virus H1N1 del país. Obviamente, allí no hay ciclador en tiempo real... Lo único real son los enfermos. Es más, la misma provincia está signada para ser atacada por el dengue como epidemia, pero, como no es pandemia, el mosquito que provoca la enfermedad tiene poca prensa... Apenas termine el frío y comience el calor cambiaremos de enfermedad.

Y hablando de prensa, es llamativo cómo pasamos de ver todos los días noticias sobre la “inseguridad”, a ser atosigados con noticias sobre la Gripe A. En el camino quedaron olvidados la inseguridad y el dengue con que nos tenían acostumbrados. Parece que o se engriparon todos los delincuentes y los medios se olvidaron de los mosquitos o le hacen el juego al negocio multinacional más jugoso de los últimos meses o también, como los médicos de los hospitales, recibieron órdenes de “arriba” para cambiar de tema después de haber alimentado el pánico y las ventas de alcohol en gel y los barbijos... O todo junto.

Poca prensa tuvieron los profesionales de la salud que cayeron enfermos y murieron como consecuencia de la falta de insumos mínimos de protección: Paula Ayala del Hospital Evita de Berazategui y Patricia Baldaño del Hospital María Ferrer de la Ciudad de Buenos Aires, ambas enfermeras, fallecieron por falta de cumplimiento de las leyes laborales que las protegen y, aunque trascendieron las muertes de un médico de Mar del Plata y de otro de Santiago del Estero que falleció en la espera del resultado del hisopado que debía enviar el Instituto Malbrán, nunca se publicaron sus identidades. Tampoco es importante para la prensa que no se provean los barbijos N95 que poseen un 75% de seguridad para los profesionales de la salud y mucho menos se hace público que no se cumple ni en hospitales públicos ni en clínicas privadas el Artículo 202 del Decreto 351/79 reglamentario de la Ley 19587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo, ley que, si se cumpliera estrictamente, protegería a los trabajadores considerados de alto riesgo por su contacto con los infectados. Todos, pacientes y profesionales, expuestos a la improvisación típica de los países subdesarrollados que, al igual que en el resto del mundo capitalista, no valoran la vida humana y donde da lo mismo una que miles de muertes. Lo importante, ahora, parece ser comprar millones de dosis de antivirales, resabio de la superproducción que no tenían dónde ubicar los laboratorios hasta que se “creó” el mercado “emergente”, como dijera uno de los ejecutivos de Glaxo.

Sin embargo, aún no ha terminado el desembolso millonario que harán los estados burgueses: se viene la compra masiva de vacunas que saldrían para octubre y que prevendrían la Influenza A. No debería sorprendernos que el FMI tenga a bien hacernos algún prestamito millonario para comprarlas... Lo importante es mantener las ganancias de la burguesía. Hacer un antiviral genérico no les hace subir las acciones... Sólo mantener las enfermedades es buen negocio.

A esta altura de la nota no podemos extendernos sobre el mal de chagas, la creciente tuberculosis, el reciente caso de polio en Villa Mercedes (San Luis) porque sólo llenaríamos más páginas con datos de muertes y enfermedades que serían evitables si no fuéramos pobres ni viviéramos en el mundo capitalista. Pero no podemos omitir algunas preguntas que tenemos sin respuesta: si el año pasado, la mortalidad del 1% de la gripe “común” mató a 4000 personas aproximadamente y el virus de la Influenza A tiene un riesgo de mortalidad de un 4% ¿Cuál es el verdadero número de muertos de esta enfermedad...? Decididamente, los 211 casos fatales declarados no cierran y reproducen interrogantes.

Lo cierto es que ya poco importa si el virus de la Gripe A fue sembrado, creado en laboratorios o mutó solito. Este virus llegó para quedarse en un país donde se siente cómodo porque tiene todas las posibilidades dadas para sobrevivir, al igual que el chagas, el sida, la tuberculosis, el dengue, la poliomielitis...

Mientras tanto, el hambre favorece las enfermedades que matan. Y, la muerte, encubierta en cualquier enfermedad, en países como los nuestros, aquellos que la burguesía llama “emergentes”, siempre es clase “Z”.

Más que emergentes, somos indigentes. Y eso, da mucha indignación. Cuando la indignación escale la garganta y de clase “Z” se transforme en clase “A” de ¡Alto! o en “B” de ¡Basta!, estaremos cambiando nuestro propio destino, porque el alfabeto también tiene otras letras destinadas para los trabajadores, los pobres y los explotados: la “O” de ORGANIZARSE, la “L” de la LUCHA y la “V” de la VICTORIA.


Amanda Cánepa

(1) http://74.125.47.132/search?q=cache:nRWhq_USk0sJ:www.adnmundo.com/contenidos/economia/europa_eeuu_acciones_cierre_acciones_bolsa_ec211008.html+caida+de+las+acciones+de+roche&cd=4&hl=es&ct=clnk&gl=ar

(2) http://www.eleconomista.es/economia/noticias/1185572/04/09/Economia-Empresas-Las-acciones-de-Roche-se-desploman-tras-no-cumplir-Avastin-los-objetivos-en-lucha-contra-el-cancer-.html

(3) http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1122531

(4) http://www.medicinadigital.com/index.php?option=com_content&task=view&id=11725&Itemid=151

(5) http://www.cronista.com/notas/185887-el-mercado-se-olvida-un-rato-los-bancos-y-ya-especula-los-laboratorios

(6) http://www.iarnoticias.com/2009/secciones/contrainformacion/0027_fabricacion_de_pandemias_04may09.html

(7) Ver entrevista realizada al ex director del Instituto Malbrán, Emilio Santabaya, en: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1149723