viernes, 25 de febrero de 2011

INTERNACIONAL

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La crisis, las mentiras sobre ella en el país imperialista hegemónico.

Más allá de los deseos y buenas intenciones de los analistas y apólogos del sistema, demostrando su fabulosa tozudez, la realidad sigue su curso inalterable: hacia la expansión y la profundización. Creer lo contrario es caer en manos de los manipuladores, profesión que hoy abunda en demasía.

Alguna vez dijimos que Goebbels, el legendario propagandista del régimen nazi, se sentiría sumamente envidioso y superado con creces por sus discípulos norteamericanos y europeos y otros de menor cuantía al ver los enormes esfuerzos que hacen para convertir en verdades las cataratas de mentiras que pululan por el planeta; envidioso por la extensión en territorios que abarcan, por las tecnologías que manejan y por la cantidad de mentiras que pretenden hacer verdades.

El Combatiente N°44

Es una verdad de perogrullo que la economía no es una cuestión contable solamente, pero los analistas del sistema "proyectan" planes, cifras y tendencias como si los habitantes del planeta, los que no son dueños de nada, no existieran. Proyectan como si sus planes volaran, cual planeador, por encima de ellos sin afectarlos y, peor aún, como si los pueblos fueran materia inerte y nunca reaccionaran ni influyeran de una forma u otra sobre sus "perfectos" planes, cifras y tendencias. La idiotez demostrada una y otra vez en cada uno de sus intentos evidencia a las claras su profundo "idealismo": están lejos de la verdadera base material. Todos estos analistas ignoran que la economía capitalista tiene leyes que marcan el rumbo de su desarrollo o de su involución y que en esas leyes influyen, de forma importante, los movimientos sociales, que también se rigen por leyes. Esa supina ignorancia los expone a grandes sorpresas y sobresaltos. Pero no sólo la burguesía se equivoca por su visión idealista del mundo, también en el campo popular hay grandes confusiones: se dice que estamos en situaciones "prerrevolucionarias" o en situaciones "revolucionarias", cuando éstas distan de ser una realidad. Muchas veces se confunden "buenas intenciones" o simples deseos con la realidad que nada tiene que ver con ellos.

La crisis del capitalismo todavía no ha tocado fondo y los mecanismos para trasladar sus efectos desde el centro hacia la periferia no se han agotado. Prueba de ello es que los países que padecen y padecerán los próximos remezones no son los países centrales. Hoy por hoy, son los países periféricos de áfrica y Medio Oriente los que registran con mayor agudeza esas tensiones porque aplicaron y aplican a rajatabla las recetas del FMI, las recetas de los países centrales. Esos mecanismos de exacción de riquezas están teniendo efectos en Asia y América Latina.

Retomando el tema que nos ocupa, las extensas y profundas confusiones, debemos decir que los intereses del proletariado no encabezan las movilizaciones en ningún lugar del mundo. Aún no hay indicios de que ningún partido del proletariado haya logrado transformar sus intereses particulares en los intereses generales de la sociedad movilizada: el proletariado se moviliza por sus intereses inmediatos, principalmente económicos y, en segundo lugar, por reivindicaciones democrático burguesas pues en ningún lugar ha puesto en tela de juicio la propiedad privada de los medios de producción. No nos caben dudas de que este fenómeno recién comienza y que toda la base material está en favor de los intereses históricos del proletariado.

La crisis del capitalismo es una crisis que no ha llegado a su máxima profundidad. Se trata de una crisis inédita, en la cual las movilizaciones de los pueblos acotan seriamente al imperialismo y su clase dominante para ensayar la clásica "salida" por medio de una guerra mundial. Las condiciones materiales, en lo interno, de los países centrales no le permite a la burguesía asentar, sobre bases sólidas, una de las principales premisas para sacar las contradicciones internas al terreno internacional: "la unidad de la nación". Por el contrario, podemos afirmar que la situación en los distintos países centrales muestra tendencias divisionistas, con "enfrentamientos" de tipo raciales y religiosos que la burguesía azuza para evitar la necesaria unidad del proletariado con sus aliados estratégicos. Por lo tanto, caracterizar como "revolución" los procesos que se están desarrollando es cuando menos un sueño que entraña una profunda adoración al espontaneísmo, muy parecido a caracterizar de "argentinazo" al fenómeno que se dio en diciembre del 2001 en Argentina. La burguesía imperialista, con todos sus medios de propaganda, está empeñada en hacernos ver revoluciones donde no las hay. Y no es una casualidad ni un capricho, es una NECESIDAD. Ella cree que su poder va a durar para toda la eternidad, pero ceder un poquito, cambiar un poquito para que nada cambie, es su objetivo final.

...caracterizar como "revolución" los procesos que se están
desarrollando es cuando menos un sueño que entraña
una profunda adoración al espontaneísmo

últimamente se ha tornado ocioso, repetitivo y podríamos decir hasta estéril hablar de la economía capitalista. Los analistas y apólogos del sistema capitalista siguen negando lo que es una verdad incontrastable: la crisis. Continúan encontrando,"descubriendo" signos de recuperación donde no los hay. Plantean como saludables -y auguran fortalecimientos- las fusiones y mega fusiones de empresas nacionales y multinacionales, cuando en realidad son síntomas de enfermedad, producto de la concentración financiera del capital y centralización de la producción que van dejando miles de mujeres y hombres en el más cruel desamparo que entraña la desocupación. Hasta se está desarrollando el proceso de fusión de Wall Street con Frankfurt, que maneja los recintos bursátiles de París, Bruselas y ámsterdam. Van a fusionar el palacio de la timba norteamericana con el palacio de la timba europea. A su vez, el imperio decadente inglés avanza en la fusión de la bolsa de Toronto (Canadá) con la bolsa de Londres. Se está acabando el proceso de reproducción ampliada del capital y se está concentrando las riquezas en cada vez menos manos. Se ensancha, así, el ya ancho abismo entre los más ricos y los más pobres del planeta.

El Combatiente N°44

El desvío de inmensas cantidades de producción agrícola para la elaboración de bíocombustibles tiene la tendencia a encarecer la alimentación básica de la humanidad. A eso hay que sumarle la criminal especulación con los combustibles y los alimentos que encarecen artificialmente los productos de primera necesidad.

Los Foros internacionales para tratar los temas del hambre y el medio ambiente se han transformado en torneos donde compiten los gobernantes burgueses para llevarse copas, medallas y banderines como premios a sus enormes hipocresías, porque supuestamente debaten "seriamente" los problemas que aquejan a la humanidad, pero en realidad lo único que tratan "seriamente" son sus negocios y cómo van a explotar más y mejor a sus pueblos, a sus proletariados, única fuente generadora de riquezas. Foros que reúnen a los más granados representantes de las grandes multinacionales con los títeres que representan sus intereses en el terreno político. Allí se "cocinan" las entregas de soberanías y territorios nacionales a la voracidad de las mineras y otros sucios negociados a espaldas de los pueblos.

El Combatiente N°44

Prácticamente ha desaparecido de los medios de desinformación de la burguesía imperialista el tema de la guerra Afganistán-Pakistán. La burguesía debe estar muy ocupada en escribir el guión de la próxima película sobre la guerra en Afganistán, en la que los norteamericanos ganarán la guerra, demostrarán el enorme "avance tecnológico" de sus armas y la estupidez de sus soldados y mandos de su "poderoso" ejército. Todas las guerras la ganan en los estudios de Hollywood y las pierden en los campos de batalla. Esas películas forman parte del "arsenal" del dominio a través del miedo. Pero es evidente que los pueblos le están perdiendo el miedo, que olfatean el cadáver de la burguesía imperialista y sus democracias "tuteladas". También le están perdiendo el miedo a los títeres que los gobiernan y a toda la parafernalia de destrucción masiva. El mundo se sacude frente a los terremotos que producen las masas movilizadas y la burguesía imperialista y sus socias menores, asisten temerosas frente a un fenómeno que creían ya superado. Buscan artimañas para burlar los deseos de progreso de los pueblos. La confusión reinante no deja ver claramente los intereses que colisionan en cada movilización. Todos los medios, aún los que se consideran progresistas, amplifican los intereses de la burguesía imperialista al caracterizar como revolucionarias las movilizaciones y aportan a la confusión general, más allá de que constituyen un avance: es más fácil concientizar y organizar con un régimen que respeta las libertades individuales, que en un régimen dictatorial. Eso, no está en discusión.

El Combatiente N°44

Hoy, por hoy, los sucesos que sacuden a Egipto son los que tienen mayor importancia por las consecuencias estratégicas de la alianza de Egipto con Estados Unidos e Israel y por el Canal de Suez por el que se transporta el 40% del petróleo hacia occidente. Los plumíferos de la burguesía imperialista datan los sucesos de Egipto como consecuencia de los sucesos ocurridos en Túnez. Detrás de los supuestos "repentinos"levantamientos de Egipto y Túnez se halla la crisis del sistema capitalista que ha desatado la subida de los precios de combustibles y alimentos y el aumento de la desocupación. Según Associated Press, aproximadamente un 40% de los egipcios se encuentra en el umbral de la pobreza, con menos de dos dólares diarios, fijado por el Banco Mundial. La inflación de los precios de los alimentos está en un insostenible 17% anual. En países más pobres, el 60% y el 80% de los ingresos son destinados para la alimentación, en comparación del 10% al 20% de los países centrales. Las movilizaciones de Egipto, en realidad, son anteriores a que sean televisadas para el mundo. Datan de hace varios años y por muchas razones que el pueblo egipcio encontró en el aumento de la desocupación y la carestía de la vida que recaía principalmente sobre la juventud, caldo de cultivo para que explotara de forma generalizada. Los egipcios tienen, desde hace muchos años, un profundo sentimiento antiimperialista. Lucharon y echaron a los ingleses, franceses e israelíes que invadieron Egipto para evitar la nacionalización del Canal de Suez en 1956. Los ingleses intentaron chantajearlos con la construcción de la represa de Assuan y con las inversiones en el Canal de Suez. El ejército egipcio, con Nasser como líder, y con el apoyo del pueblo, entregaron las obras a los soviéticos que terminaron la construcción de la represa. Gamal Abdel Nasser, en 1949, fundó el movimiento de "oficiales libres", de orientación nacionalista, fue líder de la revuelta que derrocó al rey Faruk en julio de 1952. Con la ayuda de los soviéticos apoyó los movimientos de liberación, creó la República árabe Unida que perduró muy poco tiempo. La RAU unía Egipto, Siria y Yemen. Un golpe de estado en Siria, hizo que ésta se retirara de la RAU. A Nasser le siguió otro militar, Anwar El Sadat, asesinado por la CIA, aunque algunos sostienen que fueron oficiales del ejército ligados a los musulmanes integristas. Sadat dirigió la guerra de Yom Kippur, en la que estuvo a punto de derrotar a Israel. En 1976 se alejó de la Unión Soviética para acercarse a Estados Unidos recibiendo miles de millones de dólares en ayuda militar que aún sigue vigente. Sadat se comprometió en 1977 a reconocer al Estado de Israel, en un viaje sorpresa a Jerusalén, compromiso que fue refrendado, con la mediación de Jimmy Carter en Camp David en el año 1978. Por Israel firmó Menájem Beguin. Sadat asentó su régimen sobre el descontento de las masas egipcias por su economía liberal y en la represión brutal a los movimientos musulmanes integristas. El 6 de octubre de 1981 lo asesinaron en un desfile militar. A Sadat lo reemplazó su vicepresidente, Hosni Mubarack, quien hasta hace unos días no tenía vicepresidente, se dice que por temor a que los Estados Unidos lo mandaran a matar. En realidad, no hay razones aparentes para su muerte: fue un fiel lacayo de las políticas de la burguesía imperialista para la región. Fiel defensor del Estado de Israel al que ayuda a matar palestinos y a mantenerlos prisioneros y hambreados en la Franja de Gaza. El vicepresidente, nombrado por Mubarak antes de su renuncia, es otro militar pro yanqui y pro israelí, jefe de inteligencia, creador y sostén de las cárceles secretas de la CIA y un consumado torturador al servicio de la burguesía imperialista y de los fascistas israelíes. Estos son los gobiernos que sostienen la burguesía imperialista y sus gobernantes títeres. Obama, como el gran títere que es, recién ahora "descubrió"que estos nefastos personajes son dictadores... Negoció para desplazar a Mubarack y poner en su lugar a un agente de la CIA como presidente, Omar Suleiman. Pero, al parecer, el pueblo egipcio no aceptó a Suleimán. Frente a este fracaso, la embajada norteamericana en Egipto tuvo que aceptar una situación más incierta: que Mubarack renuncie para dejar el gobierno en manos del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas egipcias. El repudio de los egipcios contra Suleimán da una pauta de que las masas movilizadas están oliendo las maniobras de la burguesía imperialista y le cierran el camino. Pero es meridianamente claro que Estados Unidos decidió instaurar una dictadura militar en Egipto. Y van. ¿Qué le hace una mancha más al tigre.? Los"campeones de la democracia" a través del director de la CIA, León Panetta, anunciaban el jueves 10 de febrero la dimisión de Mubarack, un día antes de que lo anunciara el Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas egipcias. La decisión no se tomó en El Cairo: se tomó en Washington.

El Combatiente N°44

De todas maneras esto no es una revolución, es una lucha por reformas democráticas dentro de los marcos del régimen burgués. Es cierto que hay atisbos e indicios de la presencia del proletariado egipcio, pero con reivindicaciones democrático burguesas que incluyen el respeto por la autodeterminación de los pueblos que ya tiene su primera víctima entre los que traicionaron los intereses del pueblo palestino: Mahmout Abbas ha renunciado para dar paso a elecciones. Los trabajadores del Canal de Suez se han expresado por mejoras salariales pidiendo 15% de aumento y mejores condiciones laborales. Los trabajadores de la multinacional Telecom también se han expresado en el mismo sentido. Espontáneamente no pasará a otro nivel de lucha ni elevará su nivel de conciencia sin la existencia de una vanguardia política, independiente de la burguesía, del estado burgués y de los partidos burgueses o pequeño burgueses. Ya es un avance, en sí, la creación de organizaciones sindicales independientes, algo que tendrá graves repercusiones en toda la región y que los medios de desinformación de la burguesía imperialista ocultan celosamente.

Los medios de desinformación de la burguesía imperialista están aturdiendo con sus proclamas contra el recientemente descubierto "dictador", pero no dicen nada sobre el dueño del chancho. Estados Unidos y Europa son los más claros responsables de los treinta años en el gobierno de Mubarack, son los responsables del nombramiento de Suleiman, son los responsables de los muertos, del hambre y la miseria de todos los egipcios. El ejército será "amigo" mientras no se intente profundizar las reformas, mucho menos "amigo" será si se intenta cambiar el régimen burgués. No olvidar: es el ejército de la burguesía, es el garante del régimen burgués, sus mandos superiores son los administradores de las empresas estatales y garantes de la tranquilidad social para que las multinacionales exploten a sus trabajadores. Reciben la más grande ayuda militar de la región, después de la ayuda a Israel. La burguesía financiera imperialista y sus gobernantes títeres, con Obama a la cabeza, seguido por ángela Merkel, por Sarkozy, por el títere inglés, son los responsables materiales de lo que sucede en los países periféricos. La hipocresía que despliegan es monumental. Los plumíferos que se hacen eco, restando importancia, ninguneando la movilización de los pueblos, son cómplices de todo lo que sucede. No son distraídos o ingenuos, son mercenarios conscientes del papel que están desempeñando. Los pueblos, los proletarios, deben juzgarlos al igual que a sus dirigentes políticos, la burguesía imperialista, sus mandos militares. Juzgarlos y condenarlos ejemplarmente.

Decir que Obama "luchó" por la "democracia" en esos países es una monstruosa mentira. Obama luchó y lucha para manipular la situación para que nada cambie, luchó y lucha para bañar en sangre la osadía de los pueblos de reclamar por su libertad e independencia. Es patético que el presidente, el títere mayor de la burguesía imperialista, Barack Obama, aparezca en todos los medios corporativos de comunicación llamando a la subversión al pueblo iraní y a todos los pueblos que no le rinden pleitesía. Pone al descubierto QUIENES SON LOS TERRORISTAS, QUIENES SON LOS SUBVERSIVOS. Quienes violan el principio de la autodeterminación de los pueblos. Dejan las bambalinas para mostrarse tal cual son y qué tipo de democracia es la que proclaman. En la presente situación, al pueblo egipcio y todos los pueblos en lucha, solo les queda redoblar sus esfuerzos y sacrificios para derrotar las conjuras de la burguesía imperialista y sus socios, enquistados en sus países. No hay ninguna diferencia entre los demócratas y los republicanos, como tampoco hay grandes diferencias entre la derecha europea y los autodenominados socialistas. Las diferencias son solo de formas. No hay maniobras que puedan torcer los destinos que impriman los proletarios y los pueblos, por más maquiavélicas que sean las estratagemas. Más temprano que tarde serán descubiertas, porque la base material que tiene a disposición la burguesía financiera imperialista entra en contradicción antagónica y excluyente con las ansias de progreso de la humanidad toda.

El Combatiente N°44

También se intenta ningunear la disposición de las masas sobredimensionando la tecnología, poniendo en segundo término la decisión de las masas de usarlas o no en su beneficio. Antes de la existencia de estas tecnologías hubo grandes movilizaciones en el mundo y hubo heroicas revoluciones. Las tecnologías nacieron para ser usadas con fines militares pero en manos de las masas se transformaron en su contrario.

No hay dudas de que las masas en las calles limitarán o acelerarán las decisiones de la burguesía financiera imperialista hacia la única salida que le queda: la guerra. Los sucesos de Túnez, Egipto, Yemen, Jordania, Argelia, Marruecos y las movilizaciones en Barheim, base de la Quinta Flota norteamericana, están poniendo en jaque los intereses de la burguesía imperialista en la región. Los sucesos de Barehim son de similar gravedad que los de Egipto, por esa razón los títeres de Arabia Saudita movilizan sus ejércitos para reprimir al pueblo.

El Combatiente N°44

Las movilizaciones que vendrán, porque ninguna región estará a salvo del "contagio", TODAS están asentadas en las mismas bases materiales: pobreza, injusticias, represión y explotación. Las masas en las calles van a acelerar la crisis económica en los países centrales. Ninguna de la promesas realizadas por los títeres van a ser cumplidas y las manifestaciones se retroalimentarán, porque lo que subyace en todo el fenómeno en desarrollo es el régimen de propiedad de los medios de producción y distribución de las riquezas.

Para concluir, podemos afirmar que el proceso tiene un final abierto y la debilidad es propiedad de la burguesía financiera imperialista y sus socios, en cambio, la acumulación de fuerzas será favorable para el proletariado y sus aliados, con la condición de que su vanguardia se disponga para la lucha por el poder.

Por Mario Roberto Salvatierra.