lunes, 27 de diciembre de 2010

HOMENAJE

A 93 AÑOS DE LA REVOLUCIÓN RUSA
(2da. parte)

Las tres crisis (Lenin)
Escrito el 7 (20) de Julio de 1917 (1)

(Continuación)

La última y quizá la más instructiva conclusión a la que llegamos, considerando los eventos en su interconexión, es que las tres crisis revelaron una forma de manifestación que es nueva en la historia de nuestra revolución, una manifestación de tipo muy complicado en la que el movimiento se da en oleadas:una súbita caída seguida de un rápido auge, revolución y contrarrevolución, haciéndose más intenso, en la que los elementos medios son eliminados por un período más o menos extenso.

En las tres crisis, el movimiento tomó la forma de una manifestación. Una manifestación antigubernamental: esa sería la descripción más exacta y formal de los eventos. Pero el hecho del asunto es que no fue una manifestación ordinaria; fueconsiderablemente algo más que una manifestación pero menos que una revolución. Fue una erupción de la revolución y la contrarrevolución juntas, una severa y a veces casi eliminación súbita de los elementos medios, mientras los elementos proletarios y burgueses hacían una agitada aparición.

Al respecto es extremadamente típico que, en cada uno de esos movimientos, los elementos medios culpaban a ambas fuerzas de clase específicas, el proletariado y la burguesía. Miren a los eseristas y mencheviques. Ellos se esfuerzan en gritar frenéticamente que, por su extremismo, los bolcheviques están ayudando a la contrarrevolución. Al mismo tiempo, sin embargo, admiten una y otra vez que los kadetes (con quienes ellos forman un bloque en el gobierno) son contrarrevolucionarios. “Nuestra tarea urgente es trazar una línea”, escribió Dyelo Naroda ayer, “para cavar un profundo abismo entre nosotros y todos los elementos de derecha, incluyendo Yedinstvo [periódico de Plejánov], que se ha hecho militante” (con el que, debemos agregar, los eseristas formaron un bloque durante las eleciones).

Compare eso con la edición de hoy (7 de Julio) de Yedinstvo, en el que el editorial de Plejánov es obligado a registrar el hecho indiscutible de que los Soviets (esto es, eseristas y mencheviques) “pensarán el asunto durante quince días” y que, si el poder pasara a los Soviets, “sería una equivalente a una victoria para los seguidores de Lenin”. “Si los kadetes no se atienen a la norma: lo peor, lo mejor...”, dice Plejánov, “tendrán que admitir que han cometido un gran error [retirándose del gabinete], facilitando el trabajo de los seguidores de Lenin”.

¿No es típico? ¡Los elementos medios culpan a los kadetes por facilitar el trabajo de los bolcheviques y a los bolcheviques por facilitar el trabajo de los cadetes! ¿Es tan difícil de advertir que si sustituimos los nombres de las clases por la de los políticos tenemos antes nosotros los sueños de la pequeña burguesía acerca de la desaparición de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía? ¿No está la pequeña burguesía quejándose acerca de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía? ¿Es realmente difícil advertir que los bolcheviques del mundo no podrían haber “creado” siquiera un solo “movimiento popular”, menos aún tres movimientos, si las más profundas causas económicas y políticas no hubieran puesto al proletariado listo para la acción? ¿Es tan difícil advertir que los kadetes y monárquicos juntos no podrían haber convocado a ningún movimiento “de la derecha” si no hubiera sido por las igualmente profundas causas que hacen de la burguesía una clase contrarrevolucionaria?

El Combatiente N°43

Nosotros y los kadetes fuimos culpados por el movimiento del 20-21 de abril –por intransigentes, por extremistas y por agravar la situación. Los bolcheviques fuimos incluso acusados (absurdo en todo sentido) de disparar en la avenida Nevsky. Sin embargo, cuando el movimiento terminó, esos mismos eseristas y mencheviques en su órgano oficial conjunto, Izvestia, escribieron que el “movimiento popular” había barrido a los imperialistas, Miliukov, etc.”, es decir, ¡alababan el movimiento! ¿No es típico? ¿Esto no demuestra claramente que la pequeña burguesía no entiende la mecánica y el significado de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía?

La situación objetiva es esta. La vasta mayoría de la población del país es pequeño-burguesa por sus condiciones de vida y más todavía por sus ideas. Pero el gran capital gobierna el país, principalmente a través de los bancos y sindicatos. Hay un proletariado urbano en este país, suficientemente maduro para seguir su propio camino pero incapaz aún de atraer de una vez a la mayoría de los semi-proletarios a su lado. De este hecho fundamental de clase se deriva la inevitabilidad de las crisis como las tres que estamos examinando, así como sus formas.

En el futuro, las formas de las crisis pueden variar, por supuesto, pero la esencia del asunto permanecerá igual aún si, por ejemplo, la Asamblea Constituyente eserista se reúne en octubre. Los eseristas han prometido a los campesinos: 1) abolir la propiedad privada terrateniente; 2) transferir la tierra al pueblo trabajador; 3) confiscar las haciendas y traspasarlas a los campesinos, sin compensación. Esas grandes reformas no pueden ser ejecutadas sin las más decididas medidas revolucionarias contra la burguesía, medidas que sólo pueden ser tomadas cuando los campesinos pobres se unan al proletariado, sólo cuando los bancos y los sindicatos sean nacionalizados.

Los crédulos campesinos, creyendo durante un tiempo que esas cosas bonitas pueden ser alcanzadas en compromiso con la burguesía, inevitablemente serán decepcionados e...”insatisfechos” (hablando ligeramente) por el agudizamiento de la lucha de clase del proletariado contra la burguesía por la implementación de las promesas de los eseristas. Así fue y así será.

(1) Rabotnitsa Nº 7 del 9 (22) de julio de 1917 (periódico bolchevique dirigido a la mujeres obreras)

Introducción y selección a cargo de Néstor Galán.